Los líderes quedaron en deuda

OSCAR VILAS

El rechazó al plan de salvataje financiero que decidieron ayer los diputados estadounidenses desnudó una fenomenal falta de liderazgo, tanto del presidente George Bush como de los candidatos a sucederlo, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain.

A eso se suma la cercanía de las elecciones presidenciales -faltan solo cinco semanas- lo que hizo que los diputados sopesaran qué pensarán sus electores si ellos apoyan una iniciativa con altísimos índices de impopularidad.

El cuestionado mandatario, que dejará su cargo en enero del año que viene, no consiguió convencer ni siquiera a la mayoría de los legisladores de su propio partido de que debían votar su propuesta para salvar del colapso a la principal economía del mundo. Así, más de dos tercios de los diputados republicanos se opusieron a la iniciativa.

A su correligionario John McCain no le fue mejor. La semana pasada anunció que dejaría momentáneamente la campaña electoral para apoyar el rescate financiero de Wall Street. Al momento de pasar raya, sus compañeros de partido también le dieron la espalda.

Los republicanos más radicales se oponen al paquete de ayuda tildándolo de "socialista" y propugnan que sea el propio mercado el que se sanee mediante la concentración del negocio bancario en menos manos.

En la vereda de enfrente, Barack Obama tampoco mostró tener una influencia crucial al interior del Partido Demócrata. El 40% de los diputados de esa colectividad rechazaron el salvataje.

En el caso de los demócratas y de varios republicanos, una de las principales razones esgrimidas para votar en contra es que el plan apunta a salvar a las grandes firmas de Wall Street sin ayudar a las familias que corren riesgo de perder sus casas.

En medio del tembladeral los congresistas se tomarán dos días para celebrar el Año Nuevo judío.

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