RAÚL MERNIES
Al principio algunos miraban para afuera del círculo, mientras la hinchada festejaba, pero unos segundos después todos los sentidos del equipo completo de Old Christians estaban atentos a las palabras del capitán, que hablaba en tono imperativo: "¡No ganamos un carajo todavía! Los felicito por el esfuerzo y por no rendirse hasta el final, pero ser campeones es mucho más que esto; mucho más. Más disciplina y más concentración. El fin de semana que viene no nos van a regalar nada", le dijo al equipo, luego de juntarlos uno a uno y no dejarlos festejar.
Con el penal de Matías Arocena, en la hora, Old Christians dio vuelta el partido y se quedó con el título del Clausura al derrotar a Carrasco Polo por 27 a 25.
Por eso las palabras de Llovet; porque el próximo fin de semana habrá revancha y estará en juego el Campeonato Uruguayo, porque Polo había ganado el Apertura.
Fue una final con todas las letras. Desde las casi 2.000 personas que poblaron la cancha de Christians, pasando por las tribunas que no pararon de alentar y terminando en el partido en sí mismo.
Soplaba una brisa fuerte antes de empezar, pero con la patada inicial hasta ese viento se detuvo.
Christians comenzó muy bien el juego, moviendo la pelota con estrategias claras, manejando los espacios y con la iniciativa en la ofensiva. Los puntos llegaron desde los pies de un inspiradísimo Arocena y gracias a una jugada rápida que sorprendió por completo a Carrasco Polo y terminó con try. Así la diferencia llegó a ser de 10-3 en favor de los dueños de casa.
Pero Carrasco hizo su juego. En base al desgaste físico del rival y generando penales, con más ganas que juego estilizado, logró sobreponerse porque Gerónimo Echeverry anotó 12 puntos consecutivos y dio vuelta el partido.
De ahí en más el juego se hizo mucho más entreverado y comenzaron a surgir los errores, de los que Polo sacó ventaja.
Ya en el segundo tiempo el try de Federico Capó estiró la ventaja a 19-13, pero Christians no se rindió jamás y tras un robo espectacular, respondió y volvió a dar vuelta el trámite 21-19.
A esa altura la gente estaba hipnotizada con el partido. Cada uno de los momentos en los que se ejecutó un penal no volaba una mosca, hasta se podía oír el último suspiro que inhalaba el pateador.
Hasta esa instancia los azules repitieron el buen juego del primer tiempo, pero una vez más la responsabilidad de anotar estuvo en los pies de los pateadores, en el caso de Polo, Echeverry, y Arocena para Christians.
Y así fue que se definió. Porque faltaban tres minutos para el final cuando, por segunda vez consecutiva, Echeverry marró el penal que podría haber cerrado el partido. De todas formas tuvo una tercera oportunidad y esa vez no falló y el final se hizo vibrante.
Carrasco Polo tenía el premio mayor prácticamente en sus manos. Estaba muy cerca de recuperar el sitial de privilegio en el que estuvo durante 17 años consecutivos y que Christians le arrebató el año pasado.
Pero un error en la salida definió el partido; porque la pelota quedó una vez más en los pies de Matías Arocena y con una pegada formidable desde la derecha puso los tres puntos que le dieron el campeonato a Old Christians.
La cifra
17 Fueron los puntos que marcó Matías Arocena para Christians, lo que significó el 63% de los tantos anotados por todo el equipo.
Christians festejó pensando en la final
Apenas terminó el partido y el equipo azul se ganó el lugar en la final por el título Uruguayo los jugadores hicieron una ronda en el centro de la cancha y el tema fue el próximo partido. Primero habló el capitán y después el DT, que pidió calma y exigió controlar la euforia.
El capitán y la copa
Más allá de que hicieron lo posible por vivir el final como si fuera un partido más, hubo espacio para que el capitán Juan Martín Llovet recibiera la copa, ya que Old Christians se coronó campeón del Torneo Clausura.
Un abrazo y a trabajar
Ese fue el máximo gesto de festejo por parte de los jugadores de Christians. Un par de apretones de brazos y nada más. En seguida se formó la ronda y todas las palabras apuntaron al objetivo final: el título Uruguayo.
Mucha fuerza
El partido fue interesante de principio a fin. Los dos equipos dejaron todo en la cancha y el espectáculo deportivo fue una fiesta. Carrasco Polo hizo pesar su fuerza pero Christians aguantó y no bajó los brazos.
La gente se hizo sentir
Los parciales de Old Christians que fueron a alentar a su equipo cantaron durante todo el partido y explotaron de emoción al ver que la pelota pateada por Arocena cruzaba entre los palos en la hora.