Todo indica que el proyecto de ley de voluntad anticipada será votado por legisladores de todos los partidos en el Senado. Los senadores blancos y colorados coinciden con el objetivo del proyecto, aunque tienen algunos reparos con la aplicación de la polémica iniciativa y no están tan entusiasmados con su votación.
El senador blanco Eber Da Rosa dijo a El País que está de acuerdo en adecuar las normas "a los tiempos modernos", pero siempre con "garantías jurídicas". Da Rosa planteó en la comisión de salud pública que se reciba a un jurista de la cátedra de derecho civil, de modo de adecuar la ley a nivel jurídico, más allá de los temas médicos. "Son temas delicados, no hay que legislar a las apuradas", opinó.
El senador colorado Isaac Alfie, que integra la comisión, también cree que el proyecto merece algún que otro retoque. "Pero no me opongo a que una persona deje por escrito que no quiere sufrir. De todos modos, lo que propone la ley es lo que ya se hace en Uruguay, con o sin autorización legal. Exponer a la gente a sufrimiento inútil no tiene sentido", admitió el senador quincista.
AGENDA. La comisión de salud del Senado recibirá mañana a la Comisión de Bioética del Ministerio de Salud Pública (MSP) y también a la Comisión de Bioética del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), cuyos integrantes apoyan la iniciativa.
Una semana después los senadores recibirán a los dos diputados que redactaron el proyecto original (el frenteamplista Luis José Gallo y el colorado Washington Abdala), para explicarles los cambios que tendrá el texto. El proyecto se votaría en octubre en la cámara de Senadores y luego debe volver a Diputados, pero será un mero trámite.