El Consejo de Defensa Sudamericano, creado en el ámbito de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), comenzará a funcionar este año, anunció el ministro de Defensa brasileño Nelson Jobim durante su participación en las sesiones mensuales del Parlamento del Mercosur (Parlasur).
El consejo "no es una alianza militar clásica", explicó Jobim, sino "un foro de consultas y de integración en cuestiones de defensa". Jobim descartó que este consejo suponga la conformación de una fuerza militar sudamericana porque eso no está en el ánimo de ninguno de los países de la región. Remarcó que será un ámbito de consenso "para discutir e identificar factores de riesgos y amenazas para la región".
Jobim atemperó la preocupación de algunos legisladores que le preguntaron si el consejo tendrá participación en conflictos regionales internos o entre países de la región. "En todo caso, será algo que se analizará en el futuro porque lo básico es no tener injerencia en asuntos internos", sostuvo el ministro brasileño.
Como principal expositor en la reunión plenaria del Parlasur, el ministro brasileño informó a los legisladores del bloque que habrá intercambio de tecnología y que no se tratará de una organización de la que se beneficien unos pocos países. La idea de los países es desarrollar una política industrial de defensa en el continente, con compras públicas de los Estados.
Brasil, por ejemplo, ha enriquecido uranio y lo utilizará para desarrollar un proyecto de construcción de submarinos nucleares. Uruguay tiene gran capacidad en desarrollo de software que servirá para la aviación militar y otros proyectos, explicó Jobim.
La investigación y las inversiones en estas áreas serán dirigidas como parte de las tareas del Consejo de Defensa.
"El consejo y la integración no son contra alguien", agregó el ministro, que informó que las decisiones se tomarán por consenso.
Ante una pregunta de la delegación uruguaya formulada por el diputado Ruben Martínez Huelmo, Jobim descartó que la presencia de bases extranjeras en países sudamericanos -como ocurre en Ecuador- suponga un riesgo para la región. "Son decisiones soberanas", respondió Jobim. Del mismo modo, dijo que la presencia de la Cuarta Flota de la Armada de Estados Unidos en el Sur del continente no es más que una medida administrativa y que no representará "una amenaza".