Emilio Cazalá
No importa qué empresa internacional o local gane la licitación de la nueva Terminal de Contenedores ni para el caso importa, lo valioso es que con la nueva obra el puerto de Montevideo se expandirá y será la estrella de la región.
Finalmente el gobierno, con fuerte incidencia y apoyo del Ministerio de Transporte y de la ANP (Victor Rossi y Fernando Puntigliano) decidió seguir avanzando en la construcción de una nueva Terminal de Contenedores. Recordando la vieja frase latina "la suerte está echada" (Alea Jacta es) vemos este laudo con entusiasmo y como un movimiento de tablas inteligente, estratégico y con percepción de futuro. Más que con visión o quimera, lo vemos como un golpe de timón que se engancha con el futuro, por más que históricamente vemos las obras portuarias -en esta parte del mundo- como deudas del pasado o dando respuestas tardías a viejos problemas. Así que es una decisión que aspiramos pueda llegar a tiempo para satisfacer la demanda regional e internacional de servicios portuarios que de aquí al 2013 se le demandará al puerto de Montevideo. De seguro otros periodistas especializados y la Comunidad Portuaria, coincidirán y estarán aplaudiendo esta sabia decisión de hoy en otros titulares de prensa, como el día que lo cambió todo. Es el eterno desafío humano de nunca ir a menos, de seguir alcanzando logros mayores. Para triunfar debemos prepararnos haciendo jugar nuestras fuerzas interiores tocadas con fe e inspiración. Porque a no dudar, habrá más intercambio comercial, buques más grandes -de mayor calado y manga-, más cargas y más contenedores. Hay que asumir siempre una actitud de ganador, sacudirse la "mufa". Y estamos seguros que nuestros empresarios especializados irán creando nuevos campos de actividades con más valor agregado para la mercadería, aprovechando nuestras figuras jurídicas aduaneras (Puerto Libre, Zonas Francas, Depósitos) y se crearan miles de puestos de trabajo valiosos En esta visión incluimos la Hidrovía Paraguay-Paraná que romperá con su quietud y se multiplirá el movimiento de cargas y barcazas y parte de ese movimiento lo absorberá Montevideo, ¡qué duda cabe! Y se intensificará el turismo por nuestros ríos con barcos especiales a veces haciendo de hoteles flotantes. Y lo mismo será por el río Uruguay que unirá puertos, riquezas y cultura de dos orillas con más dragados, multiplicidad de puertos privados y cargas de un enorme hinterland. El cambio es una enorme locomotora de 500 toneladas que no hay con qué pararla. Y sin duda el puerto de Montevideo en los próximos años va a jugar un protagonismo muy valioso y destacado ofreciendo servicios a dos grandes países que duplican en territorio a Europa como son Brasil y la Argentina. Y el ferrocarril finalmente encarado como una empresa comercial de servicios, se levantará de sus cenizas y jugará su papel protagónico conjuntamente con los puertos y la región, pero a lo grande. Los puertos de Bremen, Rotterdam, Hamburgo, Amberes y Gantes más una riquísima red hidroviaria, constituyen un gran paquete de puertos continentales. Pero Montevideo es por sí solo, entiéndase bien, un puerto con perfil propio, fuerte, bien definido, más estratégico, más ventajoso y geográficamente dotado de aguas profundas en el Río de la Plata. Somos el puerto de los 12, de los 13 y de los 14 metros según la demanda lo requiera sin hundirnos en los abismos financieros del dragado. Hace poco desde la prensa de la vecina orilla se dijeron conceptos halagadores del puerto de Montevideo. En realidad son cosas buenas que también se decían en 1767, en 1772 y en 1774 y porque éramos el gran puerto Atlántico privilegiado por geografía y profundidad, surgió en 1776 el Apostadero Naval que fue la Estación Marítima más grande del imperio español así que a lo largo de la historia rioplatense abundan los comentarios elogiosos a favor de Montevideo incluyendo el entusiasmo de Carlos III. Así que esta decisión la aplaudimos, llega como agua bendita a todos los uruguayos inquietos por el futuro del Puerto de Montevideo. Y abre las puertas también a la inversión internacional que a su riesgo ha puesto los ojos en nuestra bahía. Y toca en especial a un grupo de gente motivada, trabajadora, pública y privada, a nuestra gran Comunidad Portuaria, que tiene la visión de un sueño colectivo y de un puerto muy grande y estratégico en el Río de la Plata. Realmente es una Comunidad unida y muy fértil en creatividad, en cuyo seno han surgido buenas ideas y cosas importantes en materia de logística, marketing, depósitos, etc. Así que vemos con optimismo el paso dado por el gobierno bajo la consigna de seguir avanzando en otras áreas portuarias, por ejemplo el Muelle C. Con esta decisión no se está construyendo la Terminal de Contenedores XX sino que se le está dando al puerto de Montevideo más esperanzas de seguir creciendo, una herramienta de mayores opciones para los empresarios, usuarios y consumidores. Ya tenemos a Katoe Natie Terminal Cuenta del Plata avanzando a todo vapor que sin duda colocará a Montevideo en el concierto regional e internacional. Pronto tendrá funcionando, hacia fines del próximo año, su gigante y hermoso muelle adicional de 350 metros de largo y más de 20 hectáreas ganadas al mar con numerosas grúas "gantry". Sin duda coloca a nuestro puerto dentro de la región en mejores condiciones competitivas por eficiencia y nos dará más confiabilidad. En realidad es un proyecto que se le debía a Montevideo desde los años 90. Seguramente en tres o cuatro años más tendremos la nueva Terminal y si Dios quiere, se irá también al Muelle C. Y se profundizará a pie de los muelles de la Dársena I. Entonces Montevideo brillará de orgullo por sus terminales portuarias y seremos vistos con respeto. Esto es el cambio, es el viejo concepto del cambio permanente que algunos lo entienden y otros no.
Por último el Cento de Navegación en Asamblea Extraordinaria se pronuncio a favor -institucionalmente- a favor de la construcción de la nueva Terminal.
FOTO. La hermosa e impresionante foto que publicamos muestra el estado de obras de extensión de muelle y ampliación del área de la Terminal TCP hasta hace pocos días. A la proa del barco de Maersk Beaumont avanzan las obras y sobre los rellenos tomados al mar vemos proyectadas las sombras de los enormes y largos pilares sobre las arenas. Esos pilares conformarán el nuevo muelle de 350 metros de largo bien perfilado en la imagen. Éste, la nueva terminal y el muelle C son las cartas de triunfo del gigante portuario de Montevideo.