Para Affur "la imagen la daña el gobierno"

Ante la inquietud manifestada por el rector de la Universidad de la República (UdelaR), Rodrigo Arocena, sobre la propuesta de descontar salario por paro de sindicales, Luis Diosy, dirigente de la Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República (Affur), dijo a EL PAÍS digital que el gobierno es quien daña la imagen de la institución y no los funcionarios con los paros.

Diosy manifestó que están discutiendo el tema en "asambleas de los sindicatos base de Affur y vamos a resolver, la posición concreta, el miércoles que viene en un plenario federal".

El rector Rodrigo Arocena propuso al Consejo Directivo Central (CDC) revisar la política de la institución respecto al pago de jornales no trabajados por medidas sindicales, a fin de descontárselos a los funcionarios.

"En forma personal, y creo que la mayoría de los compañeros piensan igual, no comparto lo expresado por Arocena. Históricamente no se han realizado descuentos por los días no trabajados en momento de paros. Siempre son en defensa de la educación, de los docentes y usuarios de la misma" dijo Diosy.

Al ser consultado sobre si la imagen de la Universidad como institución se ve dañada con los paros, el dirigente de Affur dijo que "la imagen la daña el propio Estado cuando no cumple con el proyecto de gobierno que establece el otorgamiento de un 4,5% del PIB para la Universidad".

Arocena destacó que en la historia de la Universidad las movilizaciones gremiales han sido muchas veces "imprescindibles para paliar la asfixia presupuestal de la institución y, en más de una oportunidad, para defender la autonomía y el cogobierno que la Constitución consagra". En ese sentido, Arocena también recordó que ya el año pasado les planteó a los gremios universitarios que esa política "es contraproducente y cuestionable, por lo cual debe ser revisada".

En mayo de este año, les había enviado una carta a los gremios de estudiantes, docentes y funcionarios que señalaba que "dicha práctica genera problemas significativos en la vida interna de la institución y, sobre todo, daña su imagen ante la sociedad a la que se debe".

El rector entiende que este tema debe afrontarse en un momento adecuado, que permita su análisis sereno. "Ese momento ha llegado", aseguró. "Confiemos en que la gran cantidad de universitarios que de una u otra manera han manifestado sus preocupaciones por esta cuestión colaboren a resolverla de manera clara, participativa y sin mayores demoras".

EL PAÍS digital

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