AGENCIAS Y EL PAÍS
Anoche concluyeron las exhibiciones de los films en competencia en el festival de Venecia, y hoy se darán a conocer los premios en la gala de clausura. Allí se sabrá, por lo tanto, quién se alza con el León de Oro y otros galardones.
Uno de los nombres que está corriendo con más fuerza como candidato al premio a mejor actuación es el de Mickey Rourke, quien protagoniza el film de Darren Aronofsky The Wrestler, una película que cuenta una historia que posee varios paralelismos con la trayectoria del propio actor.
En efecto, Rourke, que en los años ochenta se insinuó como una estrella de primera línea en películas como Nueve semanas y media, La ley de la calle o Corazón satánico, y que más recientemente ha actuado (con rodaje en Montevideo) en Ceguera de Fernando Meirelles, encarna en The Wrestler a un combatiente de lucha libre en el ocaso de su carrera. En la vida real, entre 1991 y 1995, Rourke, que para entonces había abandonado su carrera como actor, se desempeñó como boxeador profesional con el alias de El Marielito. Ello lo obligó después a someterse a varias operaciones de cirugía plástica para corregir su rostro desfigurado.
En The Wrestler, Aronofsky (autor de films inconformistas y polémicos como Pi y Requiem para un sueño) cuenta la historia de Randy "The Ram" Robinson, un luchador que es sistemáticamente vapuleado los fines de semana pero sigue siendo una leyenda para sus admiradores. El personaje intenta dejar la lucha libre, comienza a trabajar en un supermercado, reencuentra a una hija (Evan Rachel Woods) que había dejado de ver desde tiempo atrás y emprende una relación afectiva con una prostituta y `stripper` con buenos sentimientos (Marisa Tomei). Toda esa serie de acontecimientos lo empujará, sin embargo, a un último combate, con riesgo de su vida (ya ha padecido un infarto) contra un eterno rival llamado gráficamente "Ayatolá, la bestia de Medio Oriente".
La prensa que está cubriendo Venecia considera seriamente a Rourke como uno de los más probables candidatos a la copa Volpi a mejor actor, aunque es más reticente al vaticinar un premio para la película en sí. Casi todos han reconocido que se trata, empero, de una recuperación del director Aronofsky, luego del tropiezo de crítica y público de su film más reciente, La fuente de la vida. De hecho, The Wrestler sería una película que estaría marcando más de una recuperación: la del propio Aronofsky y también la de Rourke, que tras su largo eclipse se ha hecho notar recientemente en otras películas como Spun y Sin City.
No parecen haber soplado empero buenos vientos para el festival este año. La opinión general ha sido que la selección a concurso fue una de las más mediocres de la historia de la legendaria Mostra. La mayoría de los críticos opina que Venecia exhibió este año "una única obra maestra", Ponyo on the cliff of the sea del japonés Hayao Miyazaki, el autor de otros obras mayores como El viaje de Chihiro y El increíble castillo vagabundo, pero se preguntan si el jurado premiará un film de animación para niños. Esta noche se sabrá.
Demasiado Berlusconi en la competencia
Entre las varias quejas dirigidas este año a la organización del festival de Venecia, está el hecho de que tres de las cuatro películas italianas a concurso (lo cual ya parece un número excesivo, considerando que la cifra total llega apenas a veintiuna) sean producciones de Mediaset, la empresa del presidente del gobierno Silvio Berlusconi.
La crítica ha sido despiadada con, por lo menos, algunas de esas películas. A Un giorno perfetto de Ferzan Özpetec se le objetó dispersarse de su tema central (el retrato de un golpeador) para centrarse en lo que el propio cineasta prefirió describir como "un amor apasionado".
Por su parte a Il seme de la discordia de Pappi Corsicato se le ha objetado quedarse corto en su crónica de los traumas de una violación y un aborto, al concentrarse en el amor y la fidelidad de la pareja que padece esos sobresaltos. El film fue abucheado durante su presentación oficial, pese a la carga de cinefilia que su director desparrama, con referencias a Lo que el viento se llevó y El acorazado Potemkin.