Alimentos y vivienda empujaron a la inflación más de lo esperado

| Escenario. Analistas creen que no se llegará a los dos dígitos en el año

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El País

Los precios aumentaron en agosto más de lo esperado, pero los analistas creen que la desaceleración en los precios de las materias primas alejará el peligro de converger a dos dígitos, aunque las presiones por la demanda interna seguirán.

En agosto los precios aumentaron más de lo esperado y registraron un alza -la novena consecutiva- de 1,02%, acumulando este año un incremento de 6,98%, rozando el "techo" de la banda objetivo de suba de precios, prevista por el equipo económico para este año (7%).

Para que el aumento de los precios minoristas se ubique dentro del rango oficial previsto para este año, en el último cuatrimestre debe haber deflación, hecho que no se observa en la economía local desde 2004.

El año pasado en ese período hubo una inflación de 0,26%, en el último cuatrimestre de 2006 fue 0,74%, y en 2005 de 1,2%. Desde agosto-diciembre de 2004 que no se registra deflación (-0,23%).

En los 12 meses terminados en agosto el aumento del IPC alcanzó a 7,26%, el segundo descenso mensual consecutivo en esa medición.

El registro inflacionario del mes pasado superó la proyección de los economistas, que en la encuesta de expectativas del Banco Central (BCU) habían proyectado en mediana una suba de 0,72%.

Más del 60% del alza mensual general respondió al encarecimiento del rubro Alimentos y bebidas que en promedio subió 2,1%. Se debió a las subas de frutas frescas (5,8%), carnes (4,8%), y verduras, legumbres, y tubérculos (2,5%).

Ese hecho determinó que en el mes los rubros de la canasta que más se encarecieron fueran los transables (1,4%), es decir, lo que tienen comercio con el exterior, mientras que los no transables -mayormente servicios- subieron 0,8%.

Vivienda fue el segundo rubro en incidencia durante agosto, cuando en promedio aumentó 1,15% debido al alza de las tarifas de gas por red (24,3%), y de pinturas y solventes para mantenimiento (4,8%).

En tanto, la inflación subyacente -excluye los elementos del IPC con precios más volátiles- tuvo una suba de 0,6%.

perspectivas. Alfonso Capurro dijo a El País que aunque los precios de los alimentos y combustibles van a comenzar a dar una mano en el combate a la inflación hay una presión por la demanda interna que seguirá siendo "un desafío" para la política monetaria. El técnico del Centro de Investigaciones Económicas justificó su posición en la evolución de indicadores no transables. Capurro señaló que los servicios no administrados -cuyo precio obedece a la oferta y demanda interna- están creciendo a un ritmo de 1% mensual. Eso indicaría que hay problemas de costos y que la demanda interna estaría permitiendo trasladarlos a precios.

Ramón Pampín, de PriceWaterhouseCoopers, dijo que el contexto para el segundo semestre muestra menos presión por el lado de materias primas. Sin embargo sigue "latente" la presión por los incrementos salariales y por otros factores ligados a la demanda interna que se refleja en la evolución de los servicios, aseguró el analista. Capurro y Pampín dijeron que todavía es incierto el efecto que tendrán los aumentos salariales sobre los precios. "Es probable que pegue un saltito", apuntó el analista, quien destacó que la cantidad de dinero está creciendo "de forma importante".

Aunque ya quedó de lado el rango meta de inflación y la cuestión es que no se acerque a 10%. Los analistas creen que no habría necesidad de echar mano a políticas fiscales como en el último cuatrimestre de 2007 para evitar que los precios subieran más de 10%.

Por su parte, Pablo Rosselli de Deloitte dijo que en los próximos doce meses se registrará cierta moderación de la inflación porque probablemente se dé una menor presión inflacionaria por el lado de los precios internacionales de los alimentos (y en el corto plazo una baja de los combustibles).

De todas maneras, sostuvo que con una inflación subyacente del 10% anual la evolución firme de los precios está significativamente por encima del límite superior del rango meta del gobierno.

Cautela oficial por las materias primas

El subsecretario de Economía, Mario Bergara, se mostró cauto antes de hablar de un cambio de escenario en los precios de las materias primas y de la energía que quiten presión a la inflación.

"Aparentemente están cediendo un poco. Hay que esperar un poco más para redefinir nuestro diagnóstico", dijo el funcionario ante una pregunta de El País. Recordó que a fines del año pasado se preveía una baja en los alimentos y en el primer semestre de 2008 se produjo un recrudecimiento de los precios.

Bergara insistió en que "el principal factor" de presión inflacionaria han sido los aumentos de precios de las materias primas y de la energía sumados a frutas y verduras por razones climáticas.

El País le preguntó por las presiones desde la demanda interna que se notan en la suba de los no transables. Bergara indicó que lo que se ha buscado es que los factores ligados a precios de alimentos "no se propaguen" sobre las expectativas de los agentes ni tengan efectos indexatorios.

Señaló que el trabajo del Banco Central y las medidas fiscales tomadas por el gobierno hicieron que los agentes no trabajen con expectativas de mayor inflación que la realmente prevista.

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