ANSA
Guillermo Arriaga, el guionista mexicano más prestigioso, debutó como director con "The burning plain". Este drama familiar con Charlize Theron y Joaquim de Almeida cosechó aplausos en su estreno de ayer en el festival de Venecia.
El novel director explicó que "hablo de la muerte porque forma parte de nuestros miedos y siempre me interesó el peso que tienen los muertos en nuestras vidas", a la hora de presentar el film que también escribió. En la conferencia de prensa que siguió a la proyección para la prensa, Arriaga fue aplaudido por toda la sala.
Junto a él se hallaba el reparto principal del film, menos Kim Basinger y Joaquim de Almeida. Estuvieron Charlize Theron, Jennifer Lawrence, J. D. Pardo y el mexicano José María Yazpik, además de los productores Walter Parkes, Laurie MacDonald y el argentino Eduardo Costantini Jr.
Todos declararon haberse divertido durante la filmación a pesar de que la película habla de muerte, enfermedad, venganza, celos y adulterio. "Estoy muy orgulloso de mi equipo, desde Charlize hasta el último asistente, porque todos somos partes de un mismo proyecto que hemos seguido con amor y con convicción", agrega Arriaga.
El film "es un viaje emocional en el que cada una de las historias que se entrelazan a distintas alturas del tiempo representa uno de los cuatro elementos esenciales: agua, tierra, fuego y aire" declaró.
También dice que siempre quiso dirigir, aunque confiesa que su experiencia con su compatriota González Iñárritu fue "extraordinaria, porque Alejandro es un director excepcional que supo sacar lo mejor de mis guiones".
Y a propósito de la fractura temporal que ostentan sus historias en el cine, Arriaga sostiene que "esto es normal en la vida corriente, porque nunca contamos o recordamos nuestras vidas en su orden cronológico, procedimiento que en cambio ha adoptado el cine en el 99 por ciento de los casos".
"Mi identidad está construida por la gente que me rodea que me ve de distinta manera a la que yo me veo y cada vez que muere alguien que me conoce, me ama o me aprecia, una parte de mí se muere con ella. Por eso en mis guiones todos los personajes están concatenados, aunque al principio el público ignora las relaciones entre ellos".
"Para mí ha sido un honor haber podido trabajar con una actriz sensible e inteligente co-mo Charlize o como Kim Basinger, que supo expresar exactamente el miedo y la inseguridad de una mujer madura que se asoma a un nuevo amor después de una grave enfermedad" añade.
Charlize Theron ha vuelto a coproducir un film que interpreta "porque para mí es importante sostener, incluso económicamente, un proyecto cinematográfico como éste, que no es fácil de proponer a las grandes compañías de Hollywood, pero en el cual creo y deseo que salga adelante".
En cuanto a los personajes torturados o difíciles que le tocó interpretar a lo largo de su carrera, dice que "hay gente que es infeliz en un par de momentos de sus vidas y otras que lo son todo el tiempo. Aunque yo no comparta sus sufrimientos siempre hay algo en ellos en los que siento identificarme". Theron tiene palabras de admiración para Basinger, "una actriz mucho más seductora hoy en su madurez que cuando era joven y un sex symbol" y admite que "no hay muchas actrices que hubieran podido expresar con temblores y pequeños gestos el miedo de una mujer que no se atreve a vivir una nueva historia de amor teniendo un marido y cuatro hijos a cuestas".
"Nunca consigo que la Charlize actriz sea pagada como se debe por la productora Theron" pero agrega, más en serio: "aunque me atrae el aspecto económico de la producción yo no hago películas para hacerme rica". Y los productores Parkes y MacDonald declaran su felicidad con esta película: "Fue una suerte para nosotros haber logrado comunicarnos por teléfono con Arriaga y convencerlo para que nos confiara la realización de su guión, que medio Hollywood quería producir. En principio, ni siquiera hubiera debido dirigirlo, pero cuando nos confió que quería debutar en este nuevo oficio no dudamos un momento en decirle que sí".
Vuelta de un grande
El film "Inju" está presente en Venecia para celebrar la vuelta al largometraje de ficción del director nacido en Teherán Barbet Schroeder, tras un lustro de inactividad casi total. Inspirado en una novela policial del japonés Edogawa Rampo, el filme cuenta la lucha de titanes entre dos grandes escritores de historias de crímenes violentos, uno japonés, una especie de J. D. Salinger sádico, y uno francés encarnado por Benoit Magimel.
Film de terror brasileño sorprende
El maestro del cine de terror brasileño José Mojica Marins fue aplaudido por el público que ayer llenó la sala grande del palacio del festival de Venecia para la proyección fuera de concurso de su última película, "Encarnacao do demonio". Amado y venerado por toda una generación de aficionados italianos, Mojica Marins no decepcionó a sus fieles con esta "biblia del horror latinoamericano", como él mismo ha bautizado a la tercera parte de su trilogía protagonizada por el sádico sepulturero Zé do Caixao. Realizada después de seis guiones, tras la muerte repentina de tres productores sucesivos y con una accidentada gestación de más de cuarenta años, "Encarnacao do demonio" es una fiesta para los amantes del horror truculento y sádico. Fue realizada sin efectos digitales, lo que destaca la inventiva del equipo técnico y de este director que supo esperar 30 años para realizar su nuevo largometraje.