GUILLERMINA LUZURIAGA
El grueso de la delegación urugaya que participó de los Juegos Olímpicos de Beijing llegó ayer sobre el mediodía a Carrasco.
La primera en arribar fue Antonella Scanavino, quien fue recibida con gran cantidad de aplausos. Además de su familia la esperó -como a los demás atletas-, el presidente del Comité Olímpico Uruguayo, Julio César Maglione, el presidente de la Federación Uruguaya de Natación, Washington Beltrán, el director Nacional de Deportes, Fernando Cáceres y el director de Formación Deportiva del Ministerio de Turismo y Deporte, Ernesto Irureta.
Scanavino hizo escala en París, y tras seis horas de espera llegó a San Pablo y de allí a Montevideo.
Llena de ilusiones, la nadadora de 15 años se mostró emocionada: "En la Villa estuve con deportistas conocidos, con algunos me saqué fotos. Michael Phelps me autografió una remera y una gorra, pero estaba lleno de gente y se fue corriendo. Presencié todas las carreras de natación y estuve en las medallas de oro y récords que se bajaron. Fui a la competencia de clavados, pero no pude ver otros deportes".
Maravillada con la estructura de El Cubo de Agua dijo: "Es un estadio increíble de día y de noche, lo más impresionante es el sistema de reciclaje de agua y energía".
Seguramente los entrenamientos y ejercicios de calentamiento que filmó junto a su entrenador le servirán para el futuro. En octubre competirá en el Nacional de Montevideo y luego en el de San Pablo.
Andrés Silva llegó junto a Heber Viera, Valeria Britos y Andrés Barrios bastante rato después que Scanavino. Lo hizo con un gorro de paja chino y fue recibido por toda su familia.
Si bien no logró bajar su mejor tiempo el atleta mostró conformidad con su actuación: "Volver a unos Juegos Olímpicos es excelente. Me sentí más cómodo porque llegué con más competencias que a Atenas y lo tomé como un evento más, de nivel, pero no como lo que es, algo realmente majestuoso".
En los tres meses previos a Beijing Silva entrenó para recuperarse de una lesión: "Esperaba hacer un mejor tiempo, pero sé que corrí bien y estoy conforme, que es lo principal".
En la Villa Olímpica podría decirse que fue un privilegiado: "Estuve alojado en un edificio de ocho pisos. Allí estaban los atletas de Jamaica, todo el tiempo veía a Usain Bolt y a Asafa Powell. Están a otro nivel, en su mundo, no le hacen caso a nada, sacarse una foto o charlar con ellos es difícil, solo les importa vender su propaganda", sentenció "Pies Alados", quien participará del Sudamericano Sub 23 de Lima el 5, 6 y 7 de setiembre. Competirá en 400 metros llanos y 400 con vallas.
Al igual que Scanavino y Silva otro que tiene la mente en Londres es Milton Wynants.
El ciclista destacó el nivel del velódromo: "Espectacular, al igual que en Europa, donde es más accesible entrenar entrenar en esas pistas, yo no puedo hacerlo".
"Esperé tener una mejor ubicación, soy conciente del esfuerzo de mucha gente que ayudó. Ahora voy a descansar, correr por Champagnat y empezar a programar lo que podría ser unos quintos Juegos. Si Juan Curuchet y Joan Llaneras pudieron, ¿por qué yo no?".
Más olímpicos
Largo viaje hasta uruguay
Javier García hizo escala en Hong Kong, Nueva Zelanda, Australia y Chile antes de llegar a Uruguay. "La pista de remo fue muy buena. En la final escuchamos que ibamos muy bien, bajamos el ritmo de remadas y nos quedamos. Nunca sabés quién te grita".
Volvió felíz con la experiencia
La tiradora Carolina Lozado, que no imaginó que iría a Beijing, volvió encantada: "Fue una gran experiencia, en la Villa parecíamos todos hermanos. El esfuerzo sirvió, ahora hay que seguir trabajando".
Mejoró lo hecho en atenas 2004
El remero Rodolfo Collazo se mostró satisfecho: "Estoy muy contento porque mejoramos la actuación de Atenas (lugar 18). La idea es bajar unos puestos más en Londres y quedar en el lugar 12".