El gobierno cree que este año se podrá reducir la pobreza y la indigencia, a diferencia de lo que sucedió el año pasado, cuando esos fenómenos se estancaron en su descenso debido al encarecimiento del precio de los alimentos básicos.
El ministro interino de Economía, Mario Bergara, afirmó que el gobierno "confía" en que este año "haya una reversión" respecto al estancamiento de la pobreza, "en la medida que los precios de los alimentos suben menos o algunos comienzan a bajar".
A eso se suma que el Ministerio de Economía decidió aumentar el monto que reciben las familias bajo pobreza crítica para la compra de alimentos y artículos de higiene a través de una tarjeta magnética.
Hoy existen 62.000 beneficiarios de las tarjetas que reciben entre $ 300 y $ 800 dando un promedio de $ 540. El monto varía según la cantidad de menores de 18 años y embarazadas en el hogar.
Es que el valor de la línea de pobreza resulta de la multiplicación de lo que cuesta una canasta básica de alimentos por un coeficiente estipulado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que determina el ingreso mínimo que tiene que tener una persona para sobrevivir y solventar gastos básicos no alimentarios vinculados a la vestimenta y servicios. En el período enero-julio de 2008 la variación de todos los alimentos y bebidas fue de 7,71%, mientras que en igual período del año pasado, el aumento había sido de 10,55%.
En la canasta de alimentos que toma el INE para fijar la línea de la pobreza y la indigencia, las verduras son el 29%.
En los primeros siete meses del año las verduras cayeron 3,17% en su valor, mientras que en igual período de 2007 habían aumentado 101,42%. Sólo esa diferencia, podría ayudar a reducir la pobreza y la indigencia este año.
Bergara dijo el lunes ante una veintena de militantes del Frente Amplio en el comité de base "25 de Agosto" en el Cerrito de la Victoria, que la pobreza y la indigencia "se estancaron un poco en 2007 porque en la medición tiene un peso muy grande los alimentos".
El año pasado "la evolución de precios internacionales (carne, leche, trigo, maíz) y los problemas climáticos que derivaron en subas de frutas y verduras han impedido" una reducción mayor, señaló.
En 2007 el 2% de la población vivía en condiciones de indigencia y un 26% en la pobreza según las cifras del INE. En 2006, esos guarismos habían sido de 2,1% y 27,5%.
Eso significa que en Uruguay había aproximadamente 70.100 indigentes y 910.200 pobres. Pese a ese "estancamiento", el ministro interino de Economía aseguró que "este es el camino (con) la disminución del desempleo, el aumento de los ingresos y la focalización del gasto, para reducir la pobreza".
EN LA REGIÓN. Según un informe del Banco Mundial publicado el martes, el número de personas que vivían por debajo de la línea de la pobreza en el mundo retrocedió netamente entre 1981 y 2005, pero con fuertes disparidades regionales.
Aun aumentando la línea de la pobreza de US$ 1 a US$ 1,25 por persona y por día para tener en cuenta la inflación, el número de pobres bajó de 1.900 a 1.400 millones en un 25 años en el mundo.
En América Latina y el Caribe la pobreza retrocede en porcentaje (8% en 2005 contra 12% en 1981) pero se estancó en número (45 millones de pobres en 2005 al igual que en 1981, con un techo en 59 millones en 1999).
El organismo deploró que la cifra haya resultado más elevada que lo previsto. En sus estimaciones, debería estar por debajo de los 1.000 millones (985 millones), pero al ritmo actual seguirá por encima de los 1.000 millones en 2015.
"Resulta desalentador ver que la pobreza está mucho más presente que lo esperado", estimó el economista jefe del Banco Mundial, Justin Lin, en una conferencia de prensa en Washington. "Un gran número de personas se mantiene vulnerable a las contracciones económicas, así como al alza de los precios de la alimentación y de la gasolina desde 2005", agregó.
Pobres reciben sólo 32%
La brecha de pobreza fue del orden de 32% en el 2007, lo que quiere decir que el ingreso de los hogares pobres es alrededor de un tercio menor de lo que debería ser para poder cubrir todas sus necesidades. En estos hogares el ingreso cubre la alimentación, pero no alcanza para otros rubros. Por otra parte, la desigualdad dentro del grupo de hogares pobres se mantuvo en el mismo nivel que en el 2006.