La Paz - La nueva Constitución que el presidente Evo Morales buscaría aprobar en un referendo se convirtió en otro factor de la crisis política en Bolivia. Como muestra de rechazo al gobierno, hoy se realizarán cortes de rutas en tres regiones gasíferas.
El oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) y decenas de sindicatos campesinos y obreros pidieron el sábado al gobernante llamar por decreto a un nuevo referendo para validar el texto constitucional, paralizado desde su aprobación en diciembre de 2007, por el rechazo por parte de prefectos y líderes cívicos de cinco departamentos del país.
De acuerdo a las conclusiones del evento oficialista, la aprobación de la nueva ley fundamental permitirá "garantizar la refundación de Bolivia".
La decisión del MAS y sus sindicatos de ir a una nueva consulta, envalentonados por el 63,4% que Evo Morales arrancó en similar proceso el 10 de agosto, provocó el anticipado rechazo de dirigentes cívicos de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, que no se sienten reflejados en el texto constitucional.
"No vamos a aceptar (...) que nos impongan un referéndum, una Constitución impuesta a través de cualquier artimaña, llámese decreto supremo", afirmó Roberto Gutiérrez, vicepresidente del influyente comité civil-empresarial de Santa Cruz, la región más rica de Bolivia y bastión de la derecha.
La Prefectura rebelde de Chuquisaca, gobernada por la indígena quechua Savina Cuéllar, declaró que "no vamos a permitir más atropellos" del oficialismo, según su jefe de gabinete Rodolfo Rivas.
Las reacciones de resistencia se suman a la decisión de las provincias de Cordillera (departamento de Santa Cruz), Luis Calvo (Chuquisaca) y Gran Chaco (Tarija) de comenzar hoy un bloqueo de caminos en toda la región del Chaco que bordea Argentina, Paraguay y Brasil, en repudio a la Constitución del MAS y por otras reivindicaciones.
El viernes, las tres zonas que concentran las mayores reservas de gas de Bolivia, estimadas en 1,36 billones de metros cúbicos, entre probadas y probables, se declararon "en pie de guerra" .
El clima de conflicto se ahondó en el país tras el último referendo en el cual el presidente Morales y los prefectos rebeldes recibieron fuertes caudales de votos aprobatorios. afp