Mercado tranquilo ante cambio de nombres

Impresión. Entre los agentes prima la idea que no habrá modificaciones de política

RICARDO SOSA

La noticia del recambio que se producirá en la cúpula del Banco Central a mediados del mes que viene no movió casi la aguja en las mesas de dinero durante jueves y vienes.

El actual subsecretario de Economía y futuro presidente del Central, Mario Bergara, es un nombre más que conocido por los agentes, quienes siguen desde el inicio de la administración el posicionamiento que han tenido los distintos actores del equipo económico respecto a la política monetaria y cambiaria.

Las conversaciones con los operadores dejan algunas conclusiones preliminares. En general creen que el cambio de nombres no implicará un cambio en la política seguida hasta ahora en la que hubo un mayoritario predominio de Economía en las decisiones sobre política monetaria resistiendo los impulsos de la autoridad monetaria de ir a una estrategia más contractiva.

A pesar de eso un operador se animó a pronosticar que la llegada de Bergara depara un "futuro más ortodoxo" en la estrategia del Central. Incluso arriesgó que el reciente impulso oficial a la suba del dólar es para "amortiguar lo que se viene", en alusión a una convalidación de mayores tasas de interés de los instrumentos en pesos que presionaría a la baja a la divisa estadounidense.

Entre el resto de operadores que conversaron con El País no hay expectativas de ajustes relevantes aunque sí algunos consideraron que el Central deberá jugar un papel más activo en el combate a la inflación.

En ese razonamiento hay dos vertientes. Unos que piensan que aunque los precios de alimentos y petróleo hayan bajado subsisten presiones por demanda interna que deben ser atacados por la política monetaria. Hay otros que no adhieren tanto a esa línea pero piensan que el gobierno se enfrentará a tasas altas de inflación anual sobre el cierre del año y que no tiene tanto resto fiscal como el año pasado.

A fines de 2007 el gobierno usó la artillería fiscal bajando tarifas y subsidiando el boleto para poner en caja la suba de precios y evitar que se acercara a los dos dígitos. Esa política llevó a que hubiera deflación en octubre y noviembre de 2007 y eso se hará notar en la cifra anual de este año cuando se llegue al cuarto trimestre.

Los operadores estiman que en ese contexto el ministro saliente de Economía y futuro precandidato, Danilo Astori, quiso tener el control del equipo que se quedará a cargo de la coyuntura y por eso nombró un hombre de su extrema confianza en el Central.

Los operadores ven a Bergara como un hombre de temperamento más fuerte que el del actual titular del banco, Walter Cancela, pero saben que tuvo un curso acelerado de negociador en la dura interna oficialista. Sobre el estilo de conducción y los papeles que cumplirán Economía y el Central todavía hay sólo especulaciones.

No es un dato para nada menor para el análisis que el futuro presidente del Central viene de Economía pero es funcionario de carrera del banco y fue integrante de los servicios que tanto pugnaron en los últimos años por endurecer la política monetaria.

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