Londres | El ex cantante británico Gary Glitter llegó finalmente a Gran Bretaña ayer después de ser deportado de Vietnam acusado de abuso de menores, terminando así una odisea de cuatro días y miles de millas que han llenado las páginas de muchos diarios.
El abogado de Glitter se apresuró a declarar que el roquero, de 64 años, fue acusado injustamente y anunció su intención de limpiar su nombre.
Londres era probablemente el último lugar donde Glitter quería estar, pero su país natal era también su única opción. Tras ser liberado de una prisión vietnamita el martes, Glitter viajó a Tailandia donde se le dijo que no era bienvenido. El ex roquero intentó entonces Hong Kong con el mismo resultado y fue enviado de vuelta a Bangkok.
Los tailandeses persistieron en su intención de expulsarlo y el jueves, las autoridades del país, aparentemente cansadas con los viajes de Glitter, le enviaron al aeropuerto londinense de Heathrow.
El ex cantante salió de su vuelo con casi el mismo aspecto con el que empezó el primero: con una camiseta blanca, gafas y una gorra de béisbol.
Glitter saltó a la fama en los años 70 con sus trajes brillantes, zapatos de plataforma plateados y pelucas espectaculares. Vendió 18 millones de discos, con canciones que se convirtieron en éxitos en su país.
En Heathrow, Glitter tuvo que dirigirse a Inmigración. Los fotógrafos se agruparon frente a un juzgado cercano para ver si el ex cantante acudía a una audiencia que iniciaría el proceso de incluirle en el registro de delincuentes sexuales de Gran Bretaña.
El abogado de la ex es-trella de rock, cuyo nombre real es Paul Francis Gadd, dijo que el roquero está complacido de volver a su país natal porque así tendrá la oportunidad de limpiar su nombre.