CARLOS GALLO
El lunes comenzará el último Grand Slam del año y el único que históricamente se ha disputado en tres superficies. En efecto, entre 1881 y 1974 se jugó en césped; entre 1975 y 1978 cambió el piso pero no el color, ya que el `clay` es como el polvo de ladrillo pero verde; y desde 1979 hasta ahora, sobre cemento, con el fabuloso Louis Amstrong como Estadio Central.
Como dato curioso, el único que lo ha ganado en las tres superficies es Jimmy Connors. Es aquí donde en 1970, y por exigencia de la TV, se inventó el `tie-break`, para que las transmisiones no fueran interminables.
Parece increíble, pero sobre superficie rápida el gran favorito es el hoy el uno del mundo, Rafael Nadal; el enemigo es "Nole" Djokovic, y sería sorpresa que el campeón vigente, Roger Federer, revalidara su título y llegara a su quinto US Open en fila.
En dobles, Pablo Cuevas intentará con el peruano Lucho Horna repetir el milagro de París, pero la velocidad del piso neoyorquino y la falta de competencia juntos de la pareja sudamericana lo hará casi imposible.