Mientras el presidente Vázquez mantiene su distancia con el gobierno argentino, Mujica propició un encuentro con el matrimonio Kirchner. Mujica dijo que hablaron de Botnia, el dragado del río Uruguay y las asimetrías en el Mercosur.
Por más de una hora y media, el senador del MPP dialogó en la Quinta de Olivos con la presidenta Cristina Fernández y el ex presidente Néstor Kirchner. Si bien el líder tupamaro había solicitado una reunión con Kirchner por el ser el conductor del partido que está en el gobierno, la mandataria agendó la entrevista con Mujica como oficial y resolvió recibirlo en la residencia presidencial, en lugar de hacerlo en la Casa Rosada.
La reunión que se celebró ayer en Argentina estaba prevista para julio. Empero, en el momento en que el senador del MPP se trasladó a la Argentina se produjo la renuncia del ex Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, por lo cual el encuentro fue fijado para la víspera.
"Fue una reunión política. La representación política del Estado es otra cosa y va por otro camino. Yo no represento al gobierno, lo apoyo, pero soy un senador y actúo libremente", afirmó Mujica al arribar anoche a Montevideo.
"Tuvimos una charla afable de una hora y pico, muy abierta, en la que hablamos de todo. Cómo viene la región, cómo vemos los problemas. Di mi opinión y la que tienen mis compañeros. Dejé bien claro que mi gobierno es mi gobierno, pero que yo estaba preocupado, porque el cultivo de las relaciones personales es un capital endeble y me parece que las personas que tienen representaciones políticas, más o menos importantes, tienen que vincularse con quienes ocupan lugares homólogos".
"Yo no represento al gobierno, lo apoyo, pero tengo la independencia de actuar como senador. No fui a la Argentina como precandidato. Yo invito a todos quienes tienen peso político en este país a que traten de hablar con la gente de la región, porque tenemos que hablar con todos. Para Mujica "las relaciones de Estado", la toman "hombres y mujeres" y por eso a su entender se deben promover "la relaciones personales".
"Quería conversar con quienes cortan el bacalao", subrayó el líder tupamaro, quien viajó solo a Buenos Aires a primera hora de la mañana y fue recibido por la tarde por Fernández y su esposo. En la jornada en la capital argentina, Mujica mantuvo otros contactos políticos con integrantes del gobierno peronista y con uruguayos radicados en ese país. Al igual que en otras ocasiones, el senador del MPP recurrió a militantes de su sector político para hospedarse esas horas en Buenos Aires en sus domicilios y recibir a "compañeros" con quienes almorzó y también mantuvo encuentros cerrados.
Estratégicos. Pese a que desde el propio gobierno del Frente Amplio se hace hincapié en la necesidad de que Uruguay se abra al mundo, ante las dificultades que existen en el Mercosur, Mujica consideró que "los vecinos son estratégicos" y que es necesario "hacer mucho boliche" para mejorar las relaciones bilaterales.
El conflicto por las papeleras los problemas con el dragado del río Uruguay, con los vuelos de Pluna, así como el tema de las asimetrías que existen en el Mercosur fueron abordados en Olivos. También estuvo presente el conflicto que el gobierno de Fernández mantiene con el campo. Mujica admitió que le pidieron "asesoramiento" en el tema basado en su experiencia como ex ministro de Ganadería.
"La ventaja de la informalidad es que te invitan a la casa y se puede hablar de todo", sostuvo. Auguró que habrá dificultades en el continente latinoamericano si no "encontramos formas de juntarnos" y consideró que las relaciones entre los países de la región no pueden limitarse "a cuánto te vendo y cuánto te compro".
La necesidad de profundizar la integración regional es para Mujica "de alta política y si no me van a entender me importa un carajo. Pero yo entiendo que vamos a estar unidos o vamos a estar vencidos", sostuvo, parafraseando al general Juan Domingo Perón .
Así, y en clara alusión a la intención de Vázquez de promover la energía nuclear, Mujica dijo que Uruguay no puede desarrollarla sola, sino en conjunto con los países del bloque.
El País