Parlamento vota reestatización de Aerolíneas

Buenos Aires - La Cámara de Diputados de Argentina se disponía a votar la reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral, sumergidas en una grave crisis tras siete años en poder del grupo español Marsans, con una deuda de 890 millones de dólares y el 40% de su flota fuera de servicio.

Los legisladores debatían un renovado proyecto del oficialismo, con mayoría en Diputados, y que en las últimas horas sumó el respaldo de los legisladores de la oposición de centroizquierda, lo que anticipa una victoria de la inciativa gubernamental en la Cámara baja.

El proyecto establece que el Congreso tendrá la última palabra sobre el precio que el Estado deberá pagar a Marsans por las acciones de ambas compañías, que será calculado por el Tribunal de Tasaciones de acuerdo al valor de Aerolíneas y Austral en junio, antes de ingresar en cesación de pagos.

La oposición socialdemócrata, liberal, liberalcristiana y disidentes peronistas anticiparon que votarán contra el proyecto oficial por considerar que obligará al Estado a asumir la deuda de 890 millones de dólares, que consideran un fraude al fisco.

La presidenta Cristina Kirchner anunció el 21 de julio la recuperación del control de la compañía de bandera y su complementaria en vuelos de cabotaje, que controlan el 80% del mercado doméstico, al margen de las rutas internacionales que maneja Aerolíneas Argentinas (AA).

La reestatización se sumó a las emprendidas por el ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) con empresas de agua potable, correos y ferrocarriles, entre otras, y es la primera que lleva adelante la mandataria peronista socialdemócrata.

AA y Austral fueron privatizadas en 1990 durante la presidencia de Carlos Menem (1989-99), que las cedió por adjudicación directa a la española Iberia, a pesar del aluvión de denuncias judiciales por corrupción, que intentaron frenar el traspaso.

Iberia se retiró del negocio en 2001, cuando la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) transfirió la posesión a Marsans, que pagó un precio simbólico de un dólar y recibió del erario público español 758 millones de dólares para cubrir pasivos de la empresa.

El gerenciamiento de Marsans viene tambaleándose y el Estado argentino tuvo que pagar el mes pasado los salarios de los 9.000 empleados de las dos aerolíneas, en medio de denuncias contra los españoles por supuesto vaciamiento de las empresas, que realizaron gremios aeronáuticos y legisladores de la oposición.

Autoridades argentinas y directivos de Marsans firmaron en julio un acta-acuerdo para la reestatización de las compañías, que establecía que el precio de los activos sería acordado entre ambas partes, y que dejaba una puerta abierta a una futura reprivatización.

Ambas cláusulas fueron retiradas el miércoles del proyecto gubernamental, por el reclamo de diputados opositores y oficialistas.

Con estos cambios el gobierno pretendió desinflar un proyecto alternativo presentado por la oposición, que impulsa la declaración de quiebra de Aerolíneas y la creación de una nueva línea aérea, rechazado por la mayoría de los gremios aeronáuticos.

La iniciativa del oficialismo precisa además que 10% del paquete accionario quedará en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada, e impide una futura cesión de la mayoría accionaria a privados.

AFP

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