La Argentina de Lionel Messi, defensora del título, y el Brasil de Ronaldinho, se enfrentan hoy a las 10.00 de Uruguay en una de las semifinales del fútbol masculino de los Juegos, en un duelo de colosos sudamericanos y favoritos al oro.
En el partido que será arbitrado por el uruguayo Martín Vázquez, Brasil, que busca el único título que le falta a su exitosa vidriera, dejaría en el banco al juvenil atacante de Milan, Alexandre Pato para alinear a Rafael Sobis, mientras que Argentina tendrá al arquero Sergio Romero en reemplazo de Óscar Ustari.
"Opté por Rafael (Sobis) porque mejoró mucho, abre muchos espacios y está acostumbrado a juegos duros, como lo demostró cuando ganó la Copa Libertadores con Inter (de Porto Alegre) en 2006", afirmó el técnico brasileño, Carlos Dunga.
Pato, que había llegado a Beijing como una de las estrellas, apenas por debajo de Messi, marcó solamente un gol en tres partidos de fase inicial y perdió su lugar por Sobis, quien se lució en cambio en el triunfo por 2-0 ante Camerún.
Pato "necesita todavía un poco más de rodaje, saber cómo encarar partidos más duros y sacarse la marca", dijo Dunga, quien contará con Ronaldinho para conducir el ataque de un Brasil que ha amargado a la Argentina en las últimas definiciones.
"Son rachas que hay en el fútbol. Nosotros en los noventa les ganábamos siempre y eso después cambió. No tomamos esto como una venganza, porque no venimos a vengar nada, sino a ganar la medalla de oro", afirmó por su parte el entrenador argentino, Sergio Batista.
"Creo que Brasil no va a salir a atacarnos y que nos va a esperar, no tengo dudas de eso. Veremos qué es lo que pasa, pero todos estamos convencidos de eso", añadió Batista, quien mantendrá en ataque a Sergio "Kun" Agüero, no obstante su discreto nivel.
La gran carta de desequilibrio de los argentinos siempre fue Messi.
El experimentado crack de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, afirmó que "Brasil saldrá a defenderse" y recordó que así ocurrió también cuando ambas selecciones se enfrentaron este año en Belo Horizonte (0-0) por eliminatorias del Mundial 2010.
El plantel argentino incorporó el padrinazgo de Diego Maradona, el ex crack que permanece con el equipo albiceleste que no se concentra dentro de la Villa Olímpica, sino en el Park Plaza Hotel.
Hubo samba y penales
El último entrenamiento de Brasil trascurrió entre cantos, pasos de samba y práctica de penales, en medio de muchísimos fotógrafos y medios de prensa. La rivalidad con Argentina es muy fuerte y la "torcida" verdeamarilla confía en que el astro Ronaldinho volverá a iluminarse.