Ciudad Juárez, México - Al menos 14 personas, entre ellas un menor de un año, fueron ejecutadas y ocho más resultaron heridas por un comando fuertemente armado la noche del sábado cuando salían de un baile en el poblado turístico de Creel, en el estado mexicano de Chihuahua.
Información del Centro de Inteligencia Policial (Cipol) de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) establece que entre las 14 víctimas se encuentran un menor y algunas mujeres, que fueron víctimas de ráfagas de rifles de asalto AK-47, habitualmente utilizados por sicarios del narcotráfico.
"Unas 20 personas salían del salón de baile del poblado y fueron rafagueadas por hombres armados que viajaban en al menos tres camionetas y que portaban armas de grueso calibre", informó la madrugada del domingo la Policía Municipal de Creel, en la sierra Tarahumara.
Un oficial policial había explicado un poco antes que entre los muertos había un niño de cuatro años y uno bebé de unos meses, y que varios heridos fueron trasladados a centros de salud de la zona.
La policía local explicó que presumiblemente el grupo de personas agredidas también llevaba armas de fuego y alcanzó a disparar al comando armado, por lo que hubo muertos en ambos lados.
El poblado de Creel, visitado por turistas mexicanos y extranjeros por encontrarse en una zona de barrancas de cobre, se encontraba la noche del domingo prácticamente cerrado por un operativo policial para localizar a los atacantes.
La violencia en México ligada al crimen organizado, sobre todo el narcotráfico, ha dejado 2.682 muertos en lo que va de 2008, lo que supera ya las 2.673 ejecuciones que se registraron el año pasado, según un recuento del diario mexicano El Universal.
El estado de Chihuahua (norte), fronterizo con Estados Unidos, es el más violento, con un total de 1.026 ejecuciones, es decir el 38,2% del total del país, además de que en tan sólo 20 días, del 15 de julio al 5 de agosto, se registraron 326 ejecuciones en ese distrito.
El pasado miércoles, nueve personas fueron asesinadas por sicarios que irrumpieron en una misa realizada en un centro de rehabilitación para drogadictos de Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos.
AFP