Gori, Georgia - Los rusos afirmaron que sus tropas regulares se están retirando gradualmente de Georgia y que son reemplazadas por fuerzas de mantenimiento de la paz, lo que refutó de inmediato Tiflis, mientras la fragilidad del cese del fuego preocupaba a Occidente.
La canciller alemana Angela Merkel ya llegó a la capital georgiana, y se espera que siga haciendo llamamientos para una retirada total de las tropas rusas, como lo requiere el acuerdo firmado entre Rusia y Georgia bajo los auspicios de Francia.
"Las fuerzas de mantenimiento de la paz están comenzando a llegar y las tropas rusas parten poco a poco ", aseguró el general Viacheslav Borisov, sin precisar si esos movimientos conciernen a toda Georgia o únicamente la región de Gori, epicentro de las tensiones entre rusos y georgianos.
Esta ciudad, no muy lejos de la provincia separatista de Osetia del Sur, es un nudo estratégico que conecta el este de Georgia con el oeste, y está ocupada por las tropas rusas desde que penetraron en territorio georgiano el lunes.
"¿Qué vieron ustedes en la carretera a Gori? Una columna de fuerzas de mantenimiento de la paz", dijo el general a los periodistas, asegurando que "todas las rutas están abiertas a la ayuda humanitaria y a los georgianos".
La policía georgiana seguía el domingo sin poder entrar en Gori, donde las fuerzas rusas aún patrullan sus calles.
El secretario del Consejo de Seguridad georgiano, Alexander Lomaia, fue visto por la AFP en una animada conversación con el comandante de las fuerzas rusas, el general Borisov.
"Todo está bajo control, no es necesario" desplegar la policía georgiana, aseguró el general.
Poco antes, Lomaia había afirmado que las fuerzas rusas continuaban el domingo fortificando sus posiciones en Georgia, lejos de la región separatista de Osetia del Sur y pese al cese del fuego que estipula que deben retirarse.
"No hay ningún signo de que los rusos estén planificando su retirada. Por el contrario multiplican los retenes y fortifican sus posiciones", declaró a la AFP.
El domingo en la mañana aún había varios retenes rusos en la ruta a Gori, comprobó un reportero de la AFP.
El general Borisov, que acompañaba a los periodistas dentro de Gori, indicó que todo ocurría de conformidad con el plan de cese de las hostilidades firmado por el presidente ruso Dimitri Medvedev y su homólogo georgiano, Mijail Saakashvili.
Por otro lado en Igoieti, a 30 km de Tiflis, el domingo en la mañana no se veía a los soldados rusos que el sábado habían instalado sus blindados y cavado trincheras.
Según un acuerdo de cese del fuego negociado por el presidente francés Nicolas Sarkozy, las fuerzas rusas deben retirarse del territorio georgiano.
Las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz deben según ese documento recobrar sus posiciones en Osetia del Sur y tendrán derecho a patrullar en varios kilómetros dentro del territorio georgiano hasta que se instale un mecanismo internacional.
Por su lado, el ministro de Relaciones Exteriores francés Bernard Kouchner advirtió que "el alto el fuego es frágil" en Georgia, en una entrevista con el dominical Journal du Dimanche (JDD).
"Es inquietante. El alto el fuego es frágil, como todos los altos el fuego (...) Pero se necesita sin falta que las presiones diplomáticas y políticas continúen. Nosotros nos esforzamos", dijo Kouchner respondiendo a una pregunta sobre la no retirada de las tropas rusas de Georgia.
"Lo esencial es la retirada de las fuerzas rusas y eso aún no se produjo pese a la firma de los presidentes" georgiano y ruso, subrayó el jefe de la diplomacia francesa.