DANIEL ISGLEAS
A nueve meses de las elecciones internas, uno ya está consolidado y el otro intentará abrir un trabajoso camino: Jorge Larrañaga y Danilo Astori, dos pesos pesados de la política, en setiembre entran en la lid.
El líder de Alianza Nacional (AN) y el conductor de Asamblea Uruguay (AU) comenzarán a hacer campaña ahora de manera abierta. Ambos son considerados casi como favoritos para llegar a la contienda electoral de 2009.
Hasta el 15 del mes entrante Astori seguirá en el Ministerio. Por ahora sus acciones "preelectorales" son con sordina. A partir de entonces él dirá cuando arrancar. Sin despreciar el acercamiento que los medios electrónicos pueden permitirle a cualquier candidato político, para la dirigencia de Asamblea Uruguay la apuesta es imponer su crédito a través del contacto personal con la gente. Parte de la tarea de persuasión comenzará por las propias filas frenteamplistas, donde Astori tiene fuertes resistencias.
Después del relevo ministerial, Astori hará una pausa en su actividad. "Una o dos semanas es un plazo razonable", confió el ministro en diálogo informal con El País el martes 12, poco antes de ingresar a una comisión del Parlamento. Una cosa es clara: los dirigentes más cercanos a Astori no conocen cuáles serán sus pasos porque el ministro ha guardado estricta reserva hasta ahora. Faltan nueve meses para las internas y mucho que definir, especialmente dentro del Frente Amplio, de modo que los pasos deben meditarse bien.
El precandidato ya aclaró a los miembros del consejo político de Asamblea Uruguay que hasta que no abandone el Ministerio de Economía no fijará ninguna estrategia electoral. Sus compañeros piensan que lo primero será recorrer Montevideo y Canelones para entrar en contacto "mano a mano" con los frenteamplistas.
EL CONGRESO. Fuentes del sector admitieron a El País que no dejarán de lado el "factor Mujica". Más aun, creen que será un elemento determinante en la definición estratégica del Astori candidato.
Allegados al actual ministro anticiparon que, de todos modos, Astori no adoptará una postura formal de candidato hasta que el Congreso del Frente Amplio -que será en diciembre- no tome una definición política.
Hasta ahora tampoco hay definición sobre si al Congreso frentista se llegará con una fórmula acordada o no. Hoy, Astori se maneja más estrechamente con sus escuderos en el Ministerio, el subsecretario Mario Bergara y el jefe de macroeconomía Fernando Lorenzo. Pero ninguno de ellos pertenece a Asamblea Uruguay, por lo cual se piensa que ninguno estará en la campaña, sino que apelará a una suerte de comando de su propio sector. También esto será definido después del 15 de setiembre.
EL OPOSITOR. En tanto, la gente de Alianza Nacional tiene las cosas más resueltas. Y una gran ventaja sobre Astori: su can- didato ya tiene una posición definida en la escena política porque ha sido el jefe de la oposición en los últimos cuatro años.
Allegados a Larrañaga confiaron a El País que, a pesar de que algunas encuestas muestran a Luis Alberto Lacalle rampante en la interna blanca, no dudan que Larrañaga se desmarcará ni bien se lance al ruedo. Al precandidato de Unidad Nacional (UNA) lo ven en un esquema de confrontación con el gobierno, encarnando la disputa entre "la derecha y la izquierda", mientras que Larrañaga adoptará el papel de "el opositor" que se medirá contra "el gobierno", pero abierto al diálogo y al acuerdo futuro. Claramente, la apuesta es a dejar de lado la contienda ideológica y jugar en el campo de la gestión.
Larrañaga se alejará de la presidencia del Directorio nacionalista tras la convención partidaria del 27 de setiembre. Al día siguiente está dispuesto a largar con todo. Su comando de estrategia planifica dos o tres giras nacionales a lo largo de los nueve meses que faltan para las internas.
El énfasis también será el contacto directo con la gente, aunque además tendrá un programa semanal en la señal para abonados VTV. Además hará publicidad en la vía pública y en los medios de comunicación. En los tres últimos meses, Larrañaga viajó dos veces a Buenos Aires a fin de dictar conferencias o mantener contactos más directos con los nacionalistas que residen en esa ciudad, aunque por ahora no se ha hecho un arreglo para que se facilite la concurrencia de blancos a votar en las internas o las nacionales de noviembre.
Los temas en donde pondrá énfasis la campaña de Larrañaga están siendo definidos en estos días. Hay tres seguros: la derogación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la inseguridad pública y el alza de precios de los alimentos básicos.
El contendor invisible del candidato Astori
Con los talones mordisqueados por el IRPF, por José Mujica en su escalada a la candidatura, por la conflictividad en el sector público y por los cuestionamientos de buena parte de los grupos del Frente, Danilo Astori tiene aún un enemigo electoral invisible: otro candidato de consenso que salga de la galera de la izquierda como ha salido en otras ocasiones en la historia de la coalición.
La estrategia de Mujica puede apuntar a ganar la interna o a dejar en evidencia que, como nadie consigue los consensos necesarios, habrá que apelar a otro candidato. La historia del Frente, desde su fundación, ha logrado transformar en líderes a independientes o a figuras sin demasiada tradición partidaria. Fue el caso de Líber Seregni en 1971 y también de figuras como Juan José Crottoggini y Hugo Villar. Fue el caso del propio Tabaré Vázquez.
Los liderazgos no se crean de un día para el otro, pero en el Frente son más rápidos: es cuestión de disciplina y de decisión de ganar.