El nuevo Rey Midas se llama Phelps

Michael Phelps logró su octava medalla de oro y superó la marca histórica de Spitz

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AFP

BEIJING | EDWARD PIÑÓN

Llegó a Beijing diciendo que lo iba a lograr y lo consiguió: Michael Phelps talló su nombre en la historia de la humanidad al ser el primer deportista en lograr ocho preseas de oro en los mismos Juegos Olímpicos, superando lo hecho por Mark Spitz en Münich 1972.

Como cuenta la leyenda del rey Midas, que convertía en oro todo lo que tocaba, el estadounidense tocó el sensor electrónico antes que nadie ocho veces y se colgó las ocho medallas que fue a buscar.

En la madrugada de ayer saltó en el tercer lugar de la carrera de relevos estando en desventaja y demostró porqué su nombre será recordado. Nadó en su especialidad, mariposa, se devoró al japonés que lo acechaba y entregó los últimos 100 metros con holgura.

La anterior medalla dorada de Phelps en una carrera de posta fue criticada porque la obtuvo con la ayuda de Jason Lezak, que repuntó en el final. Esta vez fue todo lo contrario. Le dieron la carrera en un momento muy difícil y fue él el que salvó el oro.

Así, el "Tiburón de Baltimore" sumó su octava medalla de oro y además rompió su séptimo récord del mundo, marcando un tiempo de 3"29´34 en la final de relevos 4x100 combinados, junto con sus compañeros de equipo Aaron Peirsol, Brendan Hansen y Jason Lezak. La plata fue para Australia con 3´30"4, mientras que Japón se quedó con el bronce con 3´31"18.

Le sacó un gran peso de encima a Mark Spitz

Ya sin el bigote que lo caracterizaba y su cabello negro ahora canoso, Mark Spitz habló sobre lo hecho por Michael Phelps.

Su récord de medallas de oro en una misma olimpiada se desmoronó y dejó de ser considerado el mejor nadador de todos los tiempos. Sus siete preseas doradas descansan en una caja fuerte.

Es comprensible que Mark Spitz se sienta amargado.

Pero vio todas las carreras y disfrutó como el que más lo hace.

Y cuando Michael Phelps conquistó su séptima presea de oro por un pelo, empatando su marca, siguió festejando.

"Estaba casi mareado de la emoción", declaró Spitz. "Me pareció lo más apropiado que ganase así. Yo gané una carrera por una centésima de segundo y no pienso devolver mi medalla", dijo sobre el oro de Phelps en los 100 mariposa.

Spitz tiene muchas razones para sentirse contento viendo las carreras de Phelps desde Detroit, donde su hijo menor está jugando en un torneo de basquetbol.

"Estoy extasiado", declaró Spitz. "Siempre me pregunté qué sentiría. Pero es como si me hubiesen sacado una enorme carga de encima", expresó.

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