EDWARD PIÑÓN
Beijing
El pais en china
Los Juegos Olímpicos son así. El atletismo es así. Y no hay respiro. Esta mañana alguien se colgará la medalla de oro por ser el hombre más veloz sobre la pista del "Nido de Pájaro".
A las 9.05 de la mañana uruguaya comienzan las semifinales de la prueba reina del atletismo, los 100 metros llanos, y se verá qué seis velocistas acompañarán a Usain Bolt, Asafa Powell y Tyson Gay a la final. Porque de no mediar algo extraño, esas tres estrellas del atletismo mundial estarán dirimiendo, a partir de las 11.30, sus posiciones finales en el podio olímpico.
Bolt y Powell, clasificaron a las instancias de hoy con suma facilidad ante la atenta mirada de las casi 90.000 personas que se acercaron al "Nido" para disfrutar de la jornada inaugural de este deporte, que es el buque insignia de los Juegos Olímpicos.
El campeón del mundo, Gay, no se ha mostrado tan contundente sobre la pista de Beijing, pero sus tremendas aptitudes le fueron más que suficientes para avanzar y promete dar pelea. Bolt, plusmarquista mundial, ganó su serie de segunda ronda con un tiempo de 9.92 y si no aflojaba el ritmo en los últimos 50, hoy estábamos hablando de un nuevo récord. Pero tal vez el jamaiquino de 21 años se guardó lo mejor para esta mañana. Según él mismo lo afirmó, el mirar hacia los costados y no ver a nadie a su lado le hizo sacar el pie del acelerador y terminar la carrera sólo con el impulso del arranque. Eso seguramente no pasará en la final.
Allí lo estará esperando su compatriota, Powell, en busca de revancha. Revancha con el propio Bolt, que en mayo le arrebató el récord mundial y revancha con él mismo, tras fracasar en los últimos grandes eventos a los cuales llegó como principal candidato.
Es que después de lo visto en la primera jornada, parece que el duelo estará planteado entre los jamaiquinos. Aunque a Gay no hay que descartarlo nunca. Ni siquiera tras una lesión que lo mantuvo un tiempo alejado de las pistas o luego de quedar segundo en su serie de cuartos de final. "Simplemente traté de clasificarme", fueron sus palabras tras llegar a la meta diez centésimas de segundo después que Richard Thompson y como buscando una justificación.
Seguro será otro que se guardó lo mejor de sí para que el mundo lo disfrute hoy en su plenitud.
La semifinal 1, a las 9.05, tendrá a Bolt casi volando sobre el carril 7. Ocho minutos después, salen a la pista Powell por el carril 6 y Gay por el 9. Los cuatro primeros de cada serie, más el mejor quinto, estarán en la final que más expectativas genera. Ese evento, con promesa de ser de los más emocionantes que depararán los Juegos de Beijing, cerrará la jornada sabatina en el "Nido" chino, cuando los relojes uruguayos marquen las 11.30.
Por un momento, el mundo del deporte dejará de hablar de Michael Phelps y sus medallas de oro. Las miradas estarán puestas en la pista de atletismo del estadio nacional. Serán menos de diez segundos. Pero esos diez segundos tendrán un lugar de lujo en el baúl de los mejores recuerdos de la historia olímpica.
González
El chileno se meterá por segunda vez consecutiva en el podio del tenis olímpico. Tras ganar el bronce en Atenas, luchará ahora por el oro en Beijing.
Nadal
No la pasó del todo bien ante Djokovic, pero el español se las ingenió para meterse en la final del tenis y puede ganar el oro un día antes de ser el 1.
Gay: el yerno que toda suegra quiere tener
El estadounidense Tyson Gay es la antítesis de su compatriota Maurice Greene, a quien imitó el año pasado llevándose tres medallas de oro en el Mundial de Osaka (100, 200 y 4x100 metros). "No soy nada fanfarrón. Me educaron así", dice Gay, que fue criado por su madre. Para encontrarle una parte oscura a este creyente, cuya "única sustancia dopante es Dios", hay que mirar hacia su entrenador, quien estuvo un año en prisión.
Bolt: no era muy adepto a los entrenamientos
Desde que se consagró campeón del mundo junior en los 200 metros sin haber cumplido los 16 años, se dice que es un superdotado. Durante mucho tiempo, Usain Bolt se apoyó sólo en su talento -buen ejemplo es su aversión por los 400 metros, los considera muy duros- pero bajo la batuta de Glen Mills, su entrenador y "segundo padre", Bolt fue madurando y ahora trabaja duro en los entrenamientos, algo que no solía hacer.
Powell: una estrella que se cohibe fácil
A Asafa Powell no le gusta tener muchos micrófonos delante. Lo avergüenzan y "no se siente a gusto con este tipo de atención", dice su entrenador Stephen Francis. A este hijo de pastor protestante tampoco parece gustarle la presión de los grandes eventos. Powell fue incapaz de asumir su condición de favorito en Atenas (5º) y en el Mundial de 2007 (3º). Es el pequeño de seis hermanos y perdió a dos entre 2002 y 2003.