Un saldo de siete personas fallecidas y 48 heridas, varias ellas de gravedad, dejó una bomba detonada por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un pequeño pueblo del departamento norteño de Antioquia, afirmaron las autoridades.
El atentado rebelde es el peor ocurrido en los últimos meses.
La explosión ocurrió anoche en una calle peatonal cuando esta se encontraba llena de niños y adultos ya que el pueblo festejaba sus fiestas del retorno y la Itanguinidad.
El pueblo cuenta con tres ambulancias las cuales fueron insuficientes, pese al apoyo de organismos de socorro, para trasladar a los heridos que dejó el atentado, según informa la prensa colombiana.
"Hay mucha tensión en el municipio. Esto es muy triste, la gente estaba celebrando cuando ocurrió la explosión", señaló el alcalde Carlos Calle, quien aseveró que la Policía y el Ejército se encuentran en el lugar investigando y colaborando con la atención a las víctimas.
Según el funcionario, entre los heridos se encuentran varios niños, tres de los cuales fueron remitidos por su gravedad a la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, donde se localiza Ituango.
El alcalde de Ituango agregó que, en los helicópteros de la Fuerza Aérea que fueron empleados como ambulancias, también fueron trasladados a Medellín al menos otros 13 heridos graves que dejó el atentado.
El comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, dijo que "un bandido del frente 18 de las FARC hizo explotar el artefacto para cometer este cobarde ataque", en declaraciones a la radio privada La W.
EL PAÍS digital y AFP