Los delincuentes ingresaron al albergue, ubicado en la calle Quaglia al 726, para robar. Agredieron a algunos huéspedes y el joven rugbier recibió dos balazos en su pierna izquierda.
El asalto ocurrió cercano a las 21:30 del miércoles, cuando uno de los delincuentes, con el rostro semicubierto, golpeó la puerta del albergue y pidió pasar. Dijo que quería preguntar precios y si había lugar. Uno de los chicos que atendió al sujeto observó que llevaba un arma oculta entre sus ropas por lo que intentó cerrar la puerta, pero no pudo hacerlo. El desconocido ingresó junto a dos sujetos, también armados, con los rostros cubiertos.
Los delincuentes comenzaron a gritar y patearon las puertas de las habitaciones para que los turistas las abrieran. Algunos huéspedes, alertados de lo que pasaba se escondieron en armarios. Otros, que se encontraban en la parte alta del hostel, salieron hacia el techo por las ventanas.
Sin saber lo que estaba ocurriendo y conectado a una computadora, el rugbier uruguayo quedó frente a frente con uno de los delincuentes armado y forcejó con el sujeto. Cuando observó que otro delincuente se acercaba optó por tirarse al piso.
Gilberto Santamaría, un mendocino que se encontraba como huésped en el hostel, manifestó que los dos delincuentes comenzaron a pegarle patadas a Gutiérrez. Cuando el jugador de Old Christians escuchó que querían dispararle decidió enfrentarlos.
Allí se suscitó el momento más violento de la noche cuando uno de los delincuentes disparó tres veces. Dos impactos dieron en la pierna izquierda del uruguayo. Los asaltantes tomaron 30 pesos que había en una mesa y huyeron.
Huéspedes del hostel informaron que la Policía que llegó en pocos minutos al lugar y montó un operativo cerrojo para ubicar a los asaltantes, sin resultado positivo. "La reacción de la Policía fue casi inmediata", afirmaron.
INDIGNADOS
Gutiérrez fue inmediatamente trasladado en ambulancia hasta el hospital zonal, donde ingresó alrededor de las 22:30. Allí estuvo hasta las 4:30, cuando resolvieron derivarlo al sanatorio San Carlos, porque el traumatólogo de turno no concurrió a la urgencia.
"Nos quedamos esperando toda la noche al traumatólogo Tomás Taspani y avisó que no iba a ir", denunció el mendocino Santamaría. Según las radiografías que le habían realizado a Gutiérrez, una de las balas había salido pero la otra se encontraba alojada en el fémur.
A pesar de las recomendaciones de los médicos, el deportista uruguayo optó por tomar un vuelo hacia Buenos Aires y desde ahí regresar a Montevideo para ser internado en el hospital Británico.
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