FEDERICO CASTILLO
Los médicos del sector privado se retiraron molestos del consejo de salarios y ahora amenazan con un paro nacional de 24 horas. Se sienten "ninguneados" y cuestionan que se posterguen los reclamos sobre mejoras en sus condiciones laborales.
En la madrugada de ayer, los médicos le pegaron un portazo a las negociaciones en el consejo de salarios y hoy analizarán la posibilidad de contraatacar con un paro nacional de 24 horas.
La retirada fue después de varias horas de discusión donde no se vislumbraron avances ni en la recuperación salarial pretendida por el gremio ni en los elementos relacionados con las condiciones laborales que consideran necesarias para mejorar la calidad asistencial.
El pedido de bajar de seis a cuatro los pacientes que los médicos pueden atender por hora en consultas en Policlínicas es uno de los planteos que no tuvo eco, lo cual generó mayor preocupación en el sector pediátrico.
El presidente de la Sociedad de Pediatría del Uruguay (SUP), Gonzalo Giambruno, dijo a El País que ese reclamo debe ser tenido en cuenta como lo "más importante" en la negociación por el consejo de salarios.
Puntualizó que el tiempo de consulta de diez minutos por paciente no es suficiente para atender las necesidades surgidas en el nuevo contexto de la reforma sanitaria, que obliga a desarrollar programas de niñez y profundizar controles en los recién nacidos.
"Este es el momento más propicio, con el cambio de sistema, para introducir estas modificaciones. Le va a dar más trabajo a la sociedad si esto no se hace ahora, si se difiere para otros años", enfatizó Giambruno.
MÉDICOS VS. NO MÉDICOS. Al tiempo que los profesionales anunciaban la retirada de la negociación, los funcionarios no médicos -que también se encontraban en conflicto por temas salariales- firmaban un preacuerdo que desactivaba el tan anunciado endurecimiento de las medidas de lucha.
Ayer los funcionarios refrendaron el convenio salarial por amplia mayoría en asamblea general. La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) se transformó entonces en el primer gremio en aceptar un acuerdo en el consejo de salarios. Y así se alejó la posibilidad latente de profundización del conflicto de los trabajadores no médicos en la salud privada.
Pero se cerró un frente y se abrió otro. Hoy las gremiales médicas evaluarán la posibilidad de realizar un paro nacional de 24 horas en señal de protesta por lo que consideran es un "desconocimiento" de las necesidades del sector profesional que no se condice con la contemplación que, aseguran los galenos, se tiene con los reclamos de los funcionarios no médicos.
"Hay una intención de favorecer a determinado sector y desconocer nuestros reclamos", protestó el vicepresidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Julio Trostchansky.
Y agregó que los médicos tienen la firme intención de no volver a la mesa de negociación si no se escuchan con atención sus planteos.
Los negociadores del Ministerio de Salud Pública (MSP) en la ronda del consejo de salarios, Gabriela Pradere y Gisselle Jorcin, anunciaron que ahora se pondrán en contacto con las autoridades de la secretaria de Estado para trasladarle la decisión de los médicos de abandonar las instancias de diálogo.
Desde el gobierno se valorarán los pasos a seguir.
MEJORES CONDICIONES. Las gremiales médicas que participaron de la negociación- el SMU, las Sociedades Anestésico-Quirúrgico (SAQ) y la Federación Médica del Interior (FEMI)-, aseguran que lo que está en juego en la ronda de negociación no son sólo aspectos salariales. Los médicos entienden como crucial que se tengan en cuenta aspectos relacionados con las condiciones laborales y con los cambios en el proceso asistencial.
Y hay un disgusto generalizado en el seno médico por tener que "dar la cara" frente a los usuarios y pacientes por situaciones que debería afrontar el nuevo sistema.
En ese sentido hubo críticas desde los médicos hacia el gobierno, las instituciones mutuales y a los funcionarios por no "acompañar" ni "comprometerse" con la "defensa de la calidad en la atención sanitaria"
"La defensa del proceso asistencial es la defensa de la reforma de la salud", señaló Trostchansky y deslizó más críticas a los funcionarios no médicos. "Muchos han puesto estos elementos como principio fundamental en los reclamos, pero a la hora de defender la reforma para la gente y no para los intereses propios no lo hacen. Creímos suponer que íbamos a tener un apoyo de todos los participantes de la negociación en este tema", dijo el vicepresidente del SMU.
Sin embargo, desde el sector no médico la situación se ve totalmente al revés.
El secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez, dijo que le causa una "profunda preocupación" la decisión de los médicos de retirarse del consejo de salarios, pero aclaró que no le sorprende ya que es "coherente" con la actitud "que ha demostrado" el gremio médico de "confrontar" con la reforma sanitaria.
Además, señaló que detrás del enfrentamiento se esconden intereses políticos "manejados por los partidos tradicionales".
"Por ahora manda la derecha, y mientras eso sea así, su posición será similar a la de las minorías de la FUS: su único objetivo es confrontar con el gobierno", afirmó Bermúdez.
No obstante dijo que está convencido que no hay reforma de la salud posible sin los trabajadores médicos y agregó que espera que el SMU cambie el rumbo.
La cifra
4,9% Es el aumento que pretenden los médicos cada seis meses. El gobierno propone un 2,2% de recuperación salarial.
FUS logró mejorar condición laboral
Con 448 votos a favor, 30 en contra y cinco abstenciones, la asamblea general de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) aprobó ayer el preacuerdo alcanzado con el gobierno y las mutualistas en el marco de la negociación en los consejo de salarios.
Los funcionarios no médicos de la salud privada pretendían alcanzar un ajuste de 16,8% para lograr la recuperación salarial de lo perdido en el anterior gobierno. Finalmente, la propuesta del gobierno y las empresas fue de 12,1%. Y a los trabajadores les pareció suficiente.
El convenio es de 24 meses con cuatro ajustes semestrales y dos correctivos: uno el 1° de julio de 2009 y el otro en julio de 2010. Además, se consiguieron cláusulas de mejoras en sus condiciones de trabajo: la semana laboral se acorta de cinco días de trabajo y uno de descanso a cuatro días de trabajo y uno de descanso.
En tanto, el gremio médico, que abandonó la negociación salarial, también pretendía recuperar el salario perdido en el gobierno de Jorge Batlle, pero corrió con menos suerte o, al menos, no se conforma con lo ofrecido. Los médicos pretenden un ajuste del 4,9% semestral y se les propuso un 2,2% de recuperación.
Para algunos dirigentes del gremio médico se trata de una "imposición y no una negociación".
Médicos: 55% con más de un trabajo
El tema de las condiciones de trabajo de los médicos no sólo estuvo planteado sobre la mesa de negociación del consejo de salarios. Ayer en la sede del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) la situación fue objeto de análisis y debate por parte de diversos actores de la salud.
En una jornada denominada "Concentración del Trabajo Médico", se presentaron diferentes visiones sobre el tema con la postura de todos los involucrados: la opinión del sindicato y del gobierno estuvieron reflejadas en el encuentro.
Desde el gremio médico se expuso la problemática del sector. Bajo el título: "Cómo trabaja el médico", se detallaron las principales características que a juicio del sindicato impiden una correcta labor de los profesionales. El multiempleo fue una de ellas. El propio director de Secretaría del Ministerio de Salud Pública, Daniel Olesker, presentó datos que hablan del problema: casi el 55% de los médicos trabajan en más de un lugar y cerca del 20% lo hacen en tres instituciones.
Además presentó datos de una encuesta realizada por Equipos Mori en 2004, donde se consigna que el 56% de los médicos consultados coincide en que el multiempleo afecta la calidad de su trabajo, mientras que 22% opina que la relación médico-paciente podría mejorar reduciendo la cantidad de trabajos del galeno. En consecuencia, admitió Olesker, es necesario llevar a cabo políticas tendientes a la concentración del empleo.
Según la misma encuesta el 70% de los médicos estaría de acuerdo en concentrar su trabajo.
Olesker dijo que esta concentración implica necesariamente la reducción del número de puestos pero no necesariamente la generación de desempleo.
Desde el sindicato médico se insistió en la necesidad de reducir el número de pacientes que se pueden atender por hora en Policlínicas. También pretender trabajar ocho horas diarias y 40 semanales. Y defendieron la posibilidad de concentrar el trabajo en un único lugar, donde se pudiera asistir a pacientes de cualquier prestador.
Los médicos advirtieron que si esta situación no se revierte, la calidad de la prestación será "inevitablemente mala y con tendencia a desmejorar".