Rusia viola el acuerdo y no retira sus tropas

| UE enviará observadores a controlar que se cumpla el cese al fuego

 20080813 300x300
AFP

TIFLIS | EL PAÍS DE MADRID Y AGENCIAS

Georgia acusó ayer a Rusia de violar el alto el fuego con el despliegue de sus tropas y las de sus aliados surosetios por zonas del interior de su territorio, en especial en la ciudad de Gori, la más dañada por la guerra.

La tensión internacional volvió a aumentar ayer por la decisión de Rusia de mantener sus tropas en Georgia pese al cese el fuego. "Una vez que las fuerzas georgianas vuelvan a sus cuarteles, (las fuerzas rusas) volverán al territorio de la Federación Rusa", había declarado el canciller ruso Serguei Lavorov. Gori, que hoy vería alejarse a las tropas rusas, quedó en el ojo del huracán.

La decisión puso en alerta a la comunidad internacional y el presidente estadounidense, George W. Bush, urgió a respetar la soberanía de su aliado en el cáucaso y anunció el envío de ayuda humanitaria.

Debido a este anuncio, su colega georgiano, Mihail Saakashvili, declaró esperar que EE.UU. asuma el control de puertos y aeropuertos de su país. Como nueva respuesta, EE.UU. negó este extremo y afirmó que se envió un avión C-17, del Pentágono, con ayuda y no con fines militares.

La población local, afirmó el gobierno del presidente Mihail Saakashvili, huyó presa del pánico luego de que el ejército ruso desplegó sus tropas por Gori. Esto fue negado por Moscú, que a pesar de las imágenes y los relatos de varios periodistas, desmintió durante toda la jornada que sus fuerzas hubieran ocupado la ciudad.

El Ministerio del Interior de Georgia insistió en que blindados rusos cortaron la carretera que une Gori con la capital Tifilis, a sólo 70 kilómetros al Sur, interrumpiendo el tráfico hacia los puertos en el mar Negro. La televisión georgiana también informó que tanques rusos destruyeron las instalaciones militares de la Brigada de Artillería del Ejército georgiano en Gori.

Las instalaciones habían sido abandonadas durante la ofensiva rusa del lunes. También hubo denuncias de Georgia sobre actos de vandalismo y saqueos llevados a cabo por surosetios al amparo de las fuerzas rusas en las aldeas cercanas a la carretera entre Gori y la región prorrusa. Este ataque sí fue confirmado por Moscú, aduciendo que sus tropas habían encontrado en los alrededores de Gori "un depósito con municiones y equipo militar en buen estado".

A última hora de ayer, el secretario del Consejo de Seguridad georgiano, Alexandre Lomaia, anunció que los rusos se retiraban hoy de Gori para regresar a su país. Desde Moscú, empero, un alto responsable militar, el general Viatcheslav Borissov, sostuvo que sus tropas seguirán en la región "dos días más". Además, negó que hayan habido saqueos.

El conflicto del Cáucaso, una zona clave del tránsito del crudo del Mar Caspio, ha puesto los nervios de punta a Occidente. En Bruselas, los ministros de Exteriores de la UE acordaron enviar más observadores para verificar el acuerdo de alto el fuego para Osetia del Sur negociado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en nombre de la Unión.

A propósito del acuerdo, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavorov, relató que después de que Sarkozy viajara en la noche del lunes a Tifilis con el documento de seis puntos consensuado con el presidente ruso, Dmitri Medvedev, tuvo que volver a llamar a éste para covencerle de que permitiera introducir modificaciones en el texto.

El problema era que el presidente georgiano Mihail Saakashvili se negó a aceptar el documento si no se borraba la alusión al futuro estatus de Abjazia y Osetia del Sur. Saakashvili no podía dar su visto bueno a una cláusula que abría, aunque fuera hipotéticamente, las puertas a un posible reconocimiento futuro de las regiones separatistas. Medvedev accedió a borrar la alusión al estatus, con lo que el sexto punto, en su versión definitiva, recoge sólo la necesidad de comenzar un debate internacional con vistas a garantizar la estabilidad de Abjasia y Osetia del Sur.

Los otros puntos del acuerdo son: la retirada tanto de fuerzas georgianas como rusas, el alto el fuego, acceso de la ayuda humanitaria y compromiso de no emplear la fuerza.

La guerra en el Cáucaso ya lleva siete días y el saldo de civiles surosetos muertos, según Rusia, es 2.000. La ONU estima que el conflicto dejó unos 100 mil desplazados. Los miembros de la UE se manifestaron ayer dispuestos a enviar tropas a Georgia para vigilar el plan de paz, pero sin fijar una posición común ante Rusia.

Bush: Rice a Georgia y advertencia a Rusia

WASHINGTON | El Presidente George W. Bush anunció ayer en la Casa Blanca "una serie de medidas para demostrar nuestra solidaridad con el pueblo georgiano y llegar a una solución pacífica de este conflicto".

"Envío a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, a Francia donde se entrevistará con el presidente (francés Nicolas) Sarkozy", dijo Bush.

"(Rice) viajará luego a Tiflis donde expresará personalmente el apoyo inquebrantable de EE.UU. al gobierno democrático de Georgia", añadió.

"Estados Unidos apoya firmemente los esfuerzos de Francia", dijo. Flanqueado por Rice y el secretario de Defensa, Robert Gates, Bush exhortó una vez más a Rusia a respetar su promesa de cesar las actividades militares, mencionando informaciones "que contradicen" las afirmaciones de Moscú.

Bush advirtió además a Moscú que el apoyo de Estados Unidos al ingreso de Rusia "en las estructuras diplomáticas, políticas, económicas y de seguridad del siglo XXI" se encontraba "amenazado" por lo sucedido. "Para empezar a reparar los daños infligidos a sus relaciones con EE.UU., Europa y otros países, y para empezar a restaurar su rango en el mundo, Rusia debe mantener su promesa y actuar para poner fin a esta crisis", indicó.

Además, dos altos mandos estadounidenses sugirieron que peligra la participación rusa en la OMC, el G8 y el OCDE. El primero, el grupo de los 7 países más industrializados se convirtió en G8 en 1997, cuando Rusia se unió formalmente.

AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar