Con el triunfo argentino ante Serbia, el noveno consecutivo, los albicelestes marcaron un nuevo récord olímpico de victorias seguidas, superando las marcas que ostentaban Uruguay y Hungría.
Entre el 26 de mayo de 1924 (7-0 a Yugoslavia) y el 10 de junio de 1928 (1-1 contra Argentina), Uruguay sumó ocho duelos invictos; los mismos que los húngaros, entre el 15 de julio de 1952 (2-1 a Rumania) y el 6 de septiembre de 1960 (2-0 contra Dinamarca).
La última derrota argentina fue en Atlanta cuando perdió el oro ante Nigeria (3-2). No estuvo en los Juegos de Sydney y venció a todos sus adversarios en Atenas para ganar el oro.