LA PAZ AP Y AFP
Los primeros resultados extraoficiales del referendo revocatorio de ayer en Bolivia eran coincidentes: Evo Morales seguirá siendo el presidente; y sus principales opositores, los prefectos de los departamentos más ricos, seguirán también en sus cargos.
Según datos extraoficiales, Morales y el vicepresidente, Álvaro García Linera, fueron ratificados con entre el 56,7% y el 62,4%. En todo caso, la fórmula logró una aprobación mayor que cuando ganó las elecciones en 2005, donde aglutinó el 53,7% de los votos.
Para ser revocado de su cargo, el "No" debía superar este último porcentaje.
El éxito del presidente se vio opacado de forma parcial, pues fueron ratificados algunos de sus principales opositores. Los prefectos; Rubén Costas (Santa Cruz), Mario Cossío (Tarija), Ernesto Suárez (Beni) y Leopoldo Fernández (Pando). Estos cuatro departamentos -conocidos como la "Media Luna", la región oriental- representan el 45% del PIB del país.
De esta manera, los analistas sostienen que, si bien el presidente recibe un espaldarazo para continuar con su reforma constitucional, la ratificación de los gobernantes de los bastiones de la oposición les dará el impulso para avanzar en la consolidación de administraciones autónomas que el Ejecutivo califica de ilegales.
Aún así, el mandatario puede sentirse satisfecho con la revocatoria de los perfectos de La Paz, José Luis Paredes y de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, ambos opositores, aunque éste último no reconoció el referéndum y no está dispuesto a marcharse, por lo cual la situación de esa región puede volverse explosiva en los próximos días.
"Legalmente yo sigo siendo el prefecto de Cochabamba. Vamos a estar dando batalla legal con toda la fuerza y energía", enfatizó Reyes Villa (sólo obtuvo el 39% de votos positivos), vaticinando nuevos conflictos.
El presidente también debió lamentar el "No" que sufrió Alberto Luis Aguilar, prefecto de Oruro y aliado al mandatario.
Según las reglas de la consulta, los prefectos que sean revocados, cesarán en sus funciones, el cargo será declarado vacante y el presidente designará a un gobernante interno que ejercerá funciones hasta tanto se designe a un nuevo prefecto mediante las urnas.
escenario. Morales, tras votar en el pequeño poblado Villa 14 de Setiembre con su familia, reiteró que el referendo debe "redefinir el nuevo escenario político" del país, bloqueado desde hace meses por la pugna que lo enfrenta con 6 de las 9 regiones, que no ven con agrado su proyecto estatista y quieren tener más autonomía.
Un ejemplo del clima de polarización que vive Bolivia es que Morales no pudo hacer campaña en cuatro regiones esta semana ya que grupos cívicos opositores bloquearon los aeropuertos donde debía arribar.
Los principales temores se centran en el escenario pos-electoral: si bien Morales puede fortalecerse con su ratificación a nivel nacional, en las regiones donde ganó el "No" a su gestión (cinco en total) puede haber un movimiento para desconocer su mandato, señalan analistas.
De acuerdo con el investigador y analista francés Hervé do Alto, tras el referendo "hay un bloqueo general. Los equilibrios (entre la fuerza del gobierno y la de las regiones) se mantienen". "Para Evo Morales es un resultado bueno pero problemático. Aún si el gobierno está en posición de fuerza debe negociar, no tiene otra salida", afirmó el experto.
Plebiscitos, el arma de los populistas
En el referéndum de diciembre, el Presidente Hugo Chávez intentó modificar la constitución venezolana para eliminar los límites a la reacción, pero no pudo. El mes próximo, Ecuador someterá a plebiscito una nueva Carta Magna, que de ser aprobada habilitará a Rafael Correa a permanecer en el poder hasta 2017. Ayer, en Bolivia, el presidente y ocho perfectos pusieron sus cargos en juego.
"El populista piensa que debe haber una relación directa entre gobernante y gobernado. En la actualidad hay una ola populista en América Latina que descree de la democracia representativa"; explica Pedro Medellín, profesor de la Universidad Nacional de Colombia.
Por demás, según los analistas, estos tres países viven procesos de ruptura con los gobiernos neoliberales de los `90 y esa transición requiere sustentarse en profundas reformas que se legitiman con referéndums. "La política se ha personalizado mucho. Y como en las naciones andinas los actores tradicionales están desenganchados de la política, esto permite que movimientos con un líder sustituyan a los partidos", explica el analista ecuatoriano, Hernan Reyes.
"Venezuela, Bolivia y Ecuador lo usan (al referéndum) como una máscara constitucional para imponer un modelo autoritario. En el populismo el caudillo elabora monocráticamente el modelo de nación. Y Morales y Correa son discípulos del caudillismo de Chávez", indica el politólogo venezolano Omar Noria.
"La participación ciudadana desciende si se vota a cada rato", opina Simon Welsh, profesor de la Universidad Simón Bolívar de Caracas. Y agrega: "más aún si la sociedad nota que las intenciones del llamado en cuestión son las de legitimar un líder". la nación/gda
Quién se va y quién se queda
El presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García fueron ratificados en sus cargos. Promediando diferentes estimaciones, el "Sí" a su gestión obtuvo el 60% de los votos. Esta fórmula había ganado en diciembre de 2005 con el 53,7% .
También se quedan en sus cargos los prefectos de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Potosí. Los cuatro primeros son duros adversarios de Evo y gobiernan la región más rica del país. Rubén Costas, de Santa Cruz (el más rico de Bolivia), recibió un 70% de aprobación. Solo el gobernante de Potosí, Mario Virreina, es oficialista.
Por el contrario, fueron revocados los prefectos de Oruro, La Paz y Cochabamba. El primero, Alberto Aguilar, es oficialista; los otros dos son opositores a Morales. El último, Manfred Reyes Villa, ya había anunciado que no reconocía el referéndum, lo que anticipa una nueva crisis.
La prefecta de Chuquisaca (opositora a Morales) fue elegida hace pocas semanas y su mandato no estuvo en juego.