Ayer se produjo una fuerte caída de las materias primas impulsada por una notable alza del dólar.
Los precios a término del petróleo cayeron a US$ 115 por barril, empujados por el alza del dólar, por las señales de que baja la demanda mundial de combustible y por la creencia de que la marcha alcista de las cotizaciones observada recientemente ha llegado a su fin.
Los inversionistas se olvidaron de las preocupaciones por el sabotaje a un oleoducto en Turquía, y sacaron su dinero del mercado de combustibles para llevarlo otra vez a la bolsa de valores. El Promedio Industrial Dow Jones, principal indicador de la Bolsa de Valores de Nueva York, subió más de 300 puntos en la jornada.
El crudo liviano, el que Ancap toma de referencia, para entrega en setiembre, bajó US$ 4,82, a US$ 115,20 por barril, en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Llegó a ubicarse a US$ 114,90.
El promedio de julio y lo que va de agosto alcanza a US$ 130,66 y el de agosto a US$ 120,02. La referencia de Ancap se sitúa en US$ 122.
granos. Por otra parte los precios del maíz y la soja se replegaron netamente esta semana en el mercado de futuros de Chicago, como consecuencia de la caída del petróleo y un tiempo favorable a los cultivos en Estados Unidos, mientras que el trigo limitaba su caída a causa de la fuerte demanda.
La soja para entrega en noviembre terminó en US$ 11,8050 el bushel (25 kg), US$ 13,65 al cierre del viernes anterior, cayendo en la semana 13,52%.
El contrato de maíz para entrega en setiembre cerró a US$ 4,9850 el bushel, contra US$ 5,65 el viernes pasado, perdiendo 11,77% en siete días.
Finalmente, el contrato de trigo para entrega en setiembre valía US$ 7,6525 al cierre, contra US$ 7,94 el bushel la semana pasada, en baja de 3,62%. Agencias