Canelones | Patricia Mango
El agente de Canelones procesado por los crímenes del taxista Gerardo Rizzolo y el conductor de Raincoop Edward Cal, ocurridos en Ciudad de la Costa en 2004, negó ayer ser el autor material de los crímenes.
A pedido de la defensa del policía convicto desde diciembre de 2006, se realizó la reconstrucción del homicidio de Rizzolo únicamente y no de ambas víctimas, como estaba previsto inicialmente. En la instancia, el procesado admitió que el arma utilizada para las ejecuciones le pertenece, pero que la usó otra persona cuyo nombre aportó al juez Aleen Denby. Sobre las 14.50 Eduardo Paiva de 45 años, ex policía de Homicidios de Canelones, que insólitamente investigó durante un tiempo sus propios crímenes, recorrió la bajada 25 de la rambla, a la altura de Solymar, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
Flanqueado por el jefe de Homicidios, Fabio Quevedo y el propio magistrado, el ex efectivo negó haber dado muerte al taxista. Pese a que se contradice con sus primeras declaraciones, el expediente no modificará su carátula dijeron a El País fuentes del caso consultadas.
Gerardo Rizzolo fue encontrado muerto cerca del taxi que conducía, la mañana del 4 de mayo de 2004. Tenía un disparo en la nuca. En idénticas condiciones el 15 de diciembre del mismo año fue encontrado a bordo del ómnibus que manejaba en suplencia de un colega, Edward Cal (26). Las pericias revelaron que ambos fueron asesinados con un calibre 9 milímetros proveniente de una pistola Glock de uso común en la Policía y el Ejército. Eso dio las primeras pistas a la Policía que, dos años más tarde tras conseguir las pruebas lo sometieron a la Justicia.
Las vainas encontradas en su casa de Ciudad de la Costa, fueron contundentes: se periciaron 750 armas y no hubo dudas que de la suya salieron los mortales disparos.
La familia del joven conductor ejecutado descree de la culpabilidad del agente. Israel Cal dijo que la familia pidió la reconstrucción desde el primer momento, pero que le fue negada. "No quedamos conforme con la resolución judicial" señaló. Sostuvo que el policía es el eslabón más fino que cubre a jerarquías policiales. Según su teoría, el ómnibus que manejaba su hijo fue usado para transportar "algo" y el disparo no era para él sino para quien debía manejar ese día.