Violentas protestas impidieron que Evo recibiera a sus aliados

Bolivia. Dos muertos y 32 heridos; Cristina y Chávez no pudieron viajar

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LA PAZ | AP Y AFP

Se calienta el clima electoral para el próximo domingo en Bolivia. Duros enfrentamientos dejan como saldo dos muertos y 32 heridos. Además impiden reunión de Evo Morales con Hugo Chávez y Cristina Fernández.

Una oleada de protestas ensombrece la última semana de campaña del referendo revocatorio, en que el presidente Evo Morales y las autoridades regionales se juegan su puesto el domingo, en medio de un ambiente que observadores de la OEA calificaron de polarizado.

La oficina de información del hospital público sureño de Oruro declaró que los dos fallecidos por bala fueron identificados como Hernán Montero y Miguel Antonio Alegre, trabajadores del centro estatal de Huanuni, la mina de estaño más grande de Bolivia.

Unos 32 heridos fueron ingresados al hospital, según el último reporte médico, todos ellos empleados de la mina boliviana, sector que sostenía desde el lunes un corte de rutas entre las ciudades de Oruro y Cochabamba. Estos exigían al presidente Evo Morales tomar en cuenta una propuesta sindical para una nueva ley de pensiones.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, encargado de la seguridad pública, confirmó los incidentes, y dijo que surgieron cuando los mineros colocaron dinamita y anfo (un tipo de explosivo) en varios puentes de la zona, y detonaron uno de ellos, sin conseguir derribarlo. Tras un primer balance de los incidentes, Rada aseguró que la policía actuó en el ejercicio específico de sus funciones: primero para restablecer el tráfico vehicular, y luego para desactivar los explosivos colocados en algunos de los puentes de Caihuasi.

Felipe Machaca, dirigente de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB), que comanda las movilizaciones laborales por una nueva ley jubilatoria, anunció que las protestas "se van a radicalizar" y repudió la acción policial.

Mientras tanto en Tarija, en el extremo sur del país, una nutrida protesta de organizaciones opositoras consiguió forzar la suspensión de una reunión que Morales debía sostener ayer con sus homólogos Hugo Chávez y Cristina Fernández.

La policía intentó dispersar a los manifestantes que proclamaban, en las afueras del aeropuerto, que la presencia de los mandatarios tenía un "objetivo proselitista" para favorecer las posibilidades de Morales, en el próximo referendo.

Para Morales, el no poder recibir a los dos presidentes es un duro golpe que se suma al hecho de que hoy no podrá viajar, por falta de garantías, a Sucre, capital constitucional de Bolivia, con motivo del día nacional del país.

Allí exigen que para que el presidente pueda viajar se disculpe por tres muertos que hubo por la represión a una protesta en noviembre de 2007.

CONFLICTOS. En cuatro de los departamentos opositores cerca de 1.000 líderes cívicos y autoridades regionales se encuentran en huelga de hambre desde el lunes en procura que el gobierno les regrese recursos de los impuestos del gas.

También los maestros protestan en la central Cochabamba y los minusválidos fueron reprimidos en La Paz, todo lo cual configura un panorama de confusión a cuatro días de un referendo en que el presidente y ocho de los nueve prefectos pondrán en juego sus cargos.

Según la ley que convocó al referendo para que Morales sea revocado, esa opción deberá superar el 53,7% de los votos, que es lo que obtuvo en las elecciones de 2005. Para que un prefecto (gobernador) sea removido, el "No" simplemente debe ser mayoría absoluta; o sea, 50% más uno de votos.

Chávez: "No debemos echarle gasolina"

Luego que los presidentes Hugo Chávez y Cristina Fernández suspendieran su visita a Bolivia tras los disturbios en Tarija, los opositores se fueron y el aeropuerto, que estaba bloqueado, volvió a operar. El vicepresidente Álvaro García en una rueda de prensa calificó como "acción provocadora`` las protestas de los grupos opositores.

Los gobernantes iban a reunirse con el mandatario Evo Morales para reforzar acuerdos energéticos y prestar su apoyo para el referéndum del domingo.

En Buenos Aires, donde está de visita, el presidente Chávez dijo en rueda de prensa que "con Evo evaluamos la situación con calma, con nervios de acero, con la cabeza fría y le dije: `Evo, a esta situación no debemos echarle gasolina```. Además declaró que las suspensión del viaje fue "por una cuestión de sentido común``.

Más tarde, la presidenta Fernández advirtió que la crisis institucional de Bolivia afecta "la estabilidad de toda la región``, y descartó que la delicada situación en el vecino país derive en cortes en el suministro de gas boliviano a la Argentina.

Fernández manifestó el apoyo "más enfático, nuestro apoyo más profundo al proceso de las instituciones democráticas en la hermana República de Bolivia". AP

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