MADRID | DANIEL BELTRÁN ROHR, CORRESPONSAL
El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruiz, ha abierto una investigación al ex preso etarra José Ignacio de Juana Chaos, por la posible comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo a través de una carta que se leyó el sábado pasado en un acto que la izquierda abertzale (independentista vasca) realizó en San Sebastián.
En una diligencia hecha pública ayer, el magistrado acordó la apertura de la investigación para que se estudie el contenido de dicha carta, en la que De Juana se refería al dirigente terrorista Txomin Iturbe (número uno de ETA cuando el ex preso estaba activo, a inicios de los 80) como "un gran hombre" y "amigo de este pueblo", al tiempo que reproducía su expresión "Aurrera bolie" (Adelante con la pelota), interpretada como "adelante la lucha armada".
A través de la diligencia el juez pide al Cuerpo Nacional de Policía que le remita "el texto íntegro de la misiva leída en el acto" que se desarrolló entre dos grandes pancartas en las que se leía "Ongi etorri Iñaki (Bienvenido Ignacio) y "Euskal Herria Askatasuna behar du" (Euskal Herria necesita libertad), así como "información sobre la autoría de la misma" .
También solicita se identifique a los asistentes al acto, entre ellos la mujer que procedió a la lectura de la carta en nombre del extremista excarcelado, y que se identifique con mayor concreción que en los oficios remitidos hasta la fecha las banderas, pancartas, insignias o "cualesquiera otros elementos gráficos exhibidos en el acto por los asistentes".
libre. De Juana Chaos, pasó hasta el sábado 21 de sus 52 años de vida en prisión, acusado de cometer 25 asesinatos como miembro de ETA (sin expresar jamás arrepentimiento por alguno de ellos) y por escribir artículos en diarios desde la cárcel que fueron considerados amenazas terroristas.
Su liberación desató la indignación de asociaciones de víctimas del terrorismo y críticas de la oposición de derecha, que reclama un endurecimiento de la ley contra los crímenes terroristas para que sus autores no puedan ser liberados rápidamente.
De Juana había sido condenado a 3.000 años de cárcel (penas acumuladas), pero pasó casi diez años menos del máximo previsto por la ley española, gracias a la remisión de condena. El gobierno socialista también manifestó su malestar con su liberación.