-¿Está conforme con los refuerzos que han llegado?
-Sí, fue lo que hablamos con los dirigentes y el gerente deportivo. Estoy muy conforme. Y sé que el sacrificio que se hace es muy grande. Pero queda alguna otra incorporación por llegar.
-¿Un arquero?
-Sí, esa una de las prioridades. Ojalá se pueda solucionar cuanto antes. Es un tema delicado en donde no se le puede errar.
-¿Y qué otro puesto le quedaría por cubrir?
-Bueno, eso va a depender de los que se vayan. El problema acá es que el período de pases en Europa sigue abierto hasta el 31 de agosto. Corremos el riesgo que en el arranque del Torneo Apertura perdamos a varios jugadores.
-¿Por eso pidió que se hiciera un esfuerzo para retener a Carlos Bueno?
-¡Claro! Uno ya sabe lo que da. Lo que rinde. Yo creo que hay que hacer un esfuerzo para retenerlo aunque sea seis meses más. Bueno nos garantiza un gol por clásico y quince en la temporada. Eso se lo expliqué a los dirigentes. Por ahí es mejor tratar de retenerlo que salir a buscar dos o tres refuerzos para que lo suplan. Es hincha de Peñarol y además se volvió a ganar un lugar en la selección.
-¿Cómo vio a Gonzalo De lo Santos?
-Muy bien. Quedé encantado con él. Se emocionó al entrar a Los Aromos. ¡Esos son los jugadores que quiero! Y este muchacho Ignacio Medina… dejó un platal de lado por venir a jugar a Peñarol. (Hablan de 300 mil dólares en Gimnasia y Esgrima La Plata). Esas son las cosas que me dicen que hay que seguir para adelante, que se puede, que hay materia prima, futbolistas que sienten jugar en Peñarol.
-Además son jugadores que usted pidió.
-Claro, eso también es importante. Uno ya los conoce y sabe lo que pueden dar.
-¿Se puede decir que todo marcha tal lo previsto?
-Sí, por ahora sí. Nosotros no queremos apartarnos de lo que hicimos. Queremos mantenernos dentro del mismo organigrama. Hay que conformar un plantel balanceado. Cubrir todos los puestos y darle cabida a los juveniles, como se dio con Matías Aguirregaray. Pero no se puede jugar un campeonato con cinco o seis chiquilines como titulares. Una cosa es ascenderlos, mecharlos y otra jugar con juveniles. Hay que ir de a poco. Peñarol necesita ganar. Esa presión de cada fin de semana no es para cualquiera.