JORGE SAVIA
-Los técnicos de las selecciones se quejan de que, entre cada una de las fechas dobles de las Eliminatorias, no tienen los jugadores para hacer trabajos de cancha. Desde el último partido que jugó Colombia en junio contra Ecuador en Quito, ¿Ud. ha podido hacer algo con miras al próximo frente a Uruguay en Bogotá?
-Seguimos a todos los jugadores que tenemos en los diferentes países y clubes, mirando qué están haciendo, qué perspectivas tienen de jugar, si están en competencia, y les hacemos un seguimiento total; por ejemplo de recuperación de lesiones. Cuando hagamos la convocatoria, así tendremos una idea clara.
-Y en todo este tiempo, ¿ha ido tomando alguna referencia, fue haciendo algún tipo de aproximación, con el adversario?
-Sin ninguna duda. Siempre tenemos toda la información sobre nuestros rivales inmediatos.
-Entonces, con Uruguay…
-Le tengo que ser sincero: en estos meses hemos seguido a Uruguay por todo el mundo.
-¿De qué manera?
-No sólo al equipo, sino también a los jugadores. Dónde están actuando, cómo están actuando, si tienen fútbol, si no compiten, si están lesionados, qué hacen afuera del campo de juego…
-Un verdadero espionaje.
-Es la única forma de tener una idea clara, no sólo de las características, sino del nivel de cada uno de los jugadores.
-¿Ud. tiene gente de su confianza haciendo eso con los uruguayos?
-Claro, tanto en Europa como en América tenemos buenos amigos, y también observamos nosotros mismos, los integrantes del cuerpo técnico.
-Para hacer ese tipo de trabajo, en estos tres meses y a esta altura del año, donde los jugadores que están en Europa tienen descanso, ¿no le es más difícil hacer esa tarea que Ud. hace?
-Totalmente, se nos hace muy difícil, claro. No es como en otros momentos del año. La época más difícil para nosotros, sobre todo con los jugadores que están actuando en Europa, es esta, porque no tienen competencia, vienen de pretemporada y a eso, entonces, es a lo que más le tememos: realmente, no sabemos con qué ritmo competitivo vienen para jugar partidos como este que tendremos nosotros en septiembre con los uruguayos. Mire, yo en Colombia he dicho que a veces el proceso de preparación de los jugadores en las Eliminatorias para nosotros los técnicos es muy circunstancial, esporádico e, incluso, hasta engañoso; porque uno no sabe si están o no en su mejor forma, pero…como son figuras, ¡hay que ponerlos! Es muy difícil para los entrenadores.
-A esta altura, ¿Colombia es más, menos, o lo que Ud. esperaba en el comienzo de las Eliminatorias?
-Yo le diría que estamos en un equilibrio. Podríamos estar muchísimo mejor. Hemos tenido que rotar jugadores por muchas razones: lesiones, sanciones… además, es un equipo joven, fíjese que contra Ecuador jugamos con 7 futbolistas de 23 años, que tienen virtudes, no cabe duda, pero les falta experiencia, roce. Por eso, pues, me parece que estamos para rendir más que lo que hemos rendido hasta ahora.
-Para los equipos uruguayos, al menos, siempre ha sido más mortificante jugar con los más de 35 grados y la humedad de Barranquilla, que en los 2.600 metros de altura de Bogotá, lo que no es tanto como en La Paz, y en un clima más fresco. ¿Colombia no les está dando una ventaja a los visitantes al jugar en Bogotá, entonces?
-No, porque Bogotá es una plaza que nos da una garantía de mejor preparación a nosotros, porque los trámites de los viajes hoy desgastan mucho a los jugadores: llega a Bogotá, sigue a Barranquilla, todo eso otro…además, en Bogotá encontramos algo a nuestro favor: sabemos sacarle provecho al hecho de que nuestros jugadores están adaptados a la altura; y, como en el caso de ustedes, los uruguayos, sabemos que el jugador del Sur, en cambio, no conoce la altura, no convive con ella, y se le hace más difícil la competencia en esas condiciones.
-Siempre se dice que las Eliminatorias son un largo proceso, que hasta las últimas fechas no hay nada definitorio; sin embargo, a veces, hay partidos, o momentos, coyunturales, que marcan un quiebre. El de Bogotá entre Colombia y Uruguay, ¿no puede ser un partido de esos?
-Es un partido especial.
-¿En qué sentido?
-Ustedes y nosotros debemos ser honestos con nosotros mismos, en el sentido de que Colombia para Uruguay y Uruguay para Colombia es un enemigo directo. Lo importante es mantener nuestra regularidad, seguir con el mismo promedio de puntos y hacer sentir nuestra localía en la altura. De eso no hay la menor duda.
-¿Cuáles piensa que son los países que van a clasificar? ¿Usted hace números en ese aspecto, saca cuentas, especula?
-Argentina va, seguro. A lo de Brasil hay que ponerle cuidado: no está dando el tono futbolístico de otras Eliminatorias; hoy todo el mundo se prepara para jugarle a Brasil y acostarlo. Igual, hay que reconocer que nosotros tenemos que pelear por el tercero, cuarto y quinto puesto entre Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia y no sé si Ecuador no se acercará a ese grupo.
"Honestamente, lo ví mejor como visitante"
-Con sinceridad, no para cumplir, ¿cómo lo ha visto a Uruguay en las Eliminatorias?
-Bien; aunque, honestamente, le debo decir que lo he visto mejor jugando de visitante que como local. El partido que hicieron contra Brasil en San Pablo, por ejemplo, fue brillante, ¡brillante! Esa noche Uruguay mereció haber ganado los tres puntos. Ahora, de la misma manera, le confieso que me sorprendió en el partido que hizo contra Venezuela en el Centenario. Después de lo que vi frente a los brasileños, sinceramente, esperaba otra cosa. Igual, de todas maneras, sigo diciendo que Uruguay tiene una generación de jugadores muy experimentados en el plano internacional, y eso es algo que vale mucho en una competencia tan pareja y dura como son las Eliminatorias.
"Mmm... Abreu es un jugador muy complejo"
-Puntualmente, para este próximo partido con Uruguay, ¿En qué es que Colombia va a poner mayor énfasis, entonces?
-En jugar al fútbol. En hacer sentir nuestro fútbol y nuestro estilo, especialmente de locales. Uno de visitante se arma de cualquier forma, pero de local hay que generar fútbol, que es lo más me interesa y me preocupa.
-Si hubiera un jugador de Uruguay que Ud. pudiese tener en la selección de Colombia, ¿cuál sería?
-Mmmm… hay varios, ¿no? Como hombre en punta, aún cuando no siempre tenga esa característica futbolística, un jugador muy complejo, para mí, es Abreu. Es recio, exigente, no se le puede cerrar la vista un instante porque es capaz de hacer un gol en un segundo.
Uruguay
"Con movimiento del balón, tenemos que buscar que se desgasten y que tengan tránsitos largos, lo que les costará por la altura".
Modelo
"No me sirve un jugador que sepa mucho con la pelota, pero no tenga cerebro; quiero uno integral, con carácter, talento y fútbol".
Cábala
"En la 1ra práctica, había en el campo una herradura en el mismo sentido que corríamos; la guardé, dicen que es de muy buen agüero".