Biblioteca Roy Berocay: un plan que abarca una docena de libros

Novedad. El proyecto está encabezado por "Ruperto y el señor Siniestro"

C.R.

Una nueva aventura del Sapo Ruperto espera a los niños en "Ruperto y el señor Siniestro", el último libro de esa saga de Roy Berocay, que Alfaguara acaba de lanzar junto a una reedición de otros once libros del mismo autor.

Los desafíos que ahora enfrenta el detective en esta última fábula tienen que ver con un malvado enemigo que quiere acabar con su vida. Para eso entra también en juego el ayudante del maléfico personaje, el vampiro Vladimiro, armando una historia que tiene un final inesperado, donde de tanto mal que se quiere hacer, al final se termina fracasando.

"Creo que de todos los Sapos este es el que me quedó más cómico -contó Berocay a El País-, no sólo porque está muy jugado al humor, sino porque es un tipo de comicidad que pega tanto en el niño como en el adulto: al menos ese fue mi plan. Inclusos algunos chistes son más para los padres que para los niños, y otros sólo para niños".

Berocay escribió el libro este año, entre su casa de Las Toscas y la de Montevideo, retomando la historia de Ruperto de terror, donde aparecía el archienemigo del personaje: el Señor Siniestro, un ser tan exageradamente malo como su ayudante es insólitamente torpe.

El libro sale al mercado en un tiraje de tres mil ejemplares, a los que se suman once relatos más, que Alfaguara editó bajo el nombre Biblioteca Roy Berocay. Los telepiratas, Ruperto insiste, Las aventuras del Sapo Ruperto y Pateando lunas, entre otros, vuelven a las librerías en ediciones remozadas que las hacen inconfundibles.

"Cada niño que nace es un futuro lector de literatura infantil" -comenta Virginia Sandro, de Alfaguara, al ser consultada sobre si no será mucho sapo para un mercado tan chico como el uruguayo. "Tuvimos que esperar a que las ediciones anteriores estuvieran agotadas o por agotarse para salir con este proyecto, cuya edición tiene elementos que permiten identificarla, a la vez que conservamos algunos aspectos de las ediciones anteriores para que los libreros no pierdan la guía que ya tenían".

Sandro afirma que los nuevos once libros tienen ediciones de un millar de ejemplares cada uno, recordando que el sapo está próximo a cumplir 20 años. "Hoy hay maestras que leyeron de niñas los libros de Roy, y que probablemente se acuerden más del Sapo Ruperto que de Saltoncito. Porque Ruperto es un sapo atrevido, irreverente, geográficamente cercano, que dialoga contigo, tanto con el niño como con el adulto. También hay un diálogo entre el autor y el personaje, a la vez que tiene chistes de diversos niveles para distintas edades".

Esta gran conocedora de la literatura infantil remarca también dos aspectos: el sentido cinematográfico del relato, y la capacidad del personajes para burlarse de sí mismo. Sandro afirma que es muy difícil saber qué nivel sociocultural consume este material, aunque supone que no va dirigido a un sector específico. "Es difícil saber porque la mayor parte de estos libros se vende en los shop-pings, y eso no indica nada. Sin embargo, yo creo que el perfil del lector es un niño típicamente uruguayo, que se reconoce en ese humor con gags, que produce muchas veces carcajadas. Además Berocay es conocido en todo el país: incluso hay en el Interior una biblioteca que lleva su nombre".

La editora advierte que si bien el nuevo material es para niños de más de ocho años, esa cifra es elástica, tanto porque los más grandes también quedan atrapados, como porque a los más chicos se lo pueden leer y lo entienden perfectamente.

Berocay, por su parte, remarca otros aspectos que tienen que ver con el éxito de sus fábulas literarias: uno de ellos es que estas ediciones han servido para dar difusión a dibujantes jóvenes (el nuevo libro está ilustrado por Daniel Soulier), que de lo contrario podrían estar confinados a revistas alternativas o a alguna caricatura cada tanto en una publicación.

Otra faceta tiene que ver con las obras de teatro que han surgido de su literatura, de las que en este momento hay dos en cartel, ambas en Arteatro: Ernesto, el exterminador y Pateando lunas. "Vi Ernesto... y me reí mucho, y me encantó la adaptación. Lo que más me gustó es que agregaron cosas en la misma línea", comenta el autor.

Entre sus planes inmediatos, Berocay prepara una novela disco, en la que cada capítulo tiene que ver con una canción. El sello Bizarro y la editorial Alfaguara se harán cargo de este proyecto inusual llamado Apocalipso, cuyo lanzamiento será el 16 de setiembre en la Sala Zitarrosa.

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