Víctimas, vecinos y familiares sin miedo a denunciar abusos

| Infancia. Al menos tres departamentos sacudidos por casos de violencia | Mercedes: "llegué a tiempo, si no la violaba", dijo testigo | Por tratamiento de un canal de TV en caso de maltrato

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El País

MARÍA EUGENIA LIMA

Dos niños discapacitados fueron encontrados solos, sucios, en una casa en Tacuarembó. Uno estaba atado a una silla y su hermano en un corral. Esta semana la Justicia atendió varios casos -incluso de tipo sexual- con víctimas menores.

En Salto, el jueves fue el fin de una red de pornografía. Procesaron a tres personas que durante dos años sacaron fotos a varones adolescentes menores de edad y las vendían por Internet (ver los testimonios: "Salto 1, 2 y 3").

El otro caso de menores víctima de violencia sexual fue el ocurrido en Mercedes el jueves. Un hombre intentó violar a una niña de 6 años. Los vecinos casi lo linchan. Y la Justicia lo procesó ayer (ver nota en la parte inferior de la página).

En Maldonado, por su parte, las actuaciones realizadas ayer por la Policía y la Justicia en el caso de la muerte de Pamela Silva (en mayo pasado) no arrojaron resultados. El joven detenido el jueves -acusado por el padrastro de la niña de 11 años- fue dejado en libertad.

TACUAREMBÓ. La madre y el padrastro de los niños de ocho y dos años, con encefalopatía -el más grande con el tipo crónico de la enfermedad-, quedaron ayer en libertad por disposición del juez penal de primer turno, Gabriel Ohanian.

La mujer también tiene dos hijas de 3 y 5 años, sin ninguna patología. El magistrado dispuso que los varones quedaran bajo la órbita del Instituto del Niño y el Adolescente (INAU) y las niñas fueran entregadas a su madre, informaron a El País fuentes del caso.

El expediente pasa ahora al Juzgado de Familia.

El jueves de tarde, efectivos de la Seccional 12ª de Paso de Cerro (Tacuarembó) fueron a una casa de esa localidad por una denuncia. A través de la ventana lograron comprobar lo que decían los denunciantes: había niños en la vivienda, "uno de ellos atado en una silla y otros encima de una cama, sin la presencia de personas mayores", detalla el parte de la Jefatura de Policía de Tacuarembó del 1° de agosto.

Otras fuentes del caso, sin embargo, indicaron que eran sólo los varones los que estaban en la vivienda. El de 8 años, que usa pañales por su enfermedad, estaba atado en una silla. El de 2, en un corral.

Después que los policías descubrieron esta situación derivaron el caso a la Justicia, que determinó que los niños fueran al INAU. El director departamental del Instituto, José Pérez, dijo a El País que los cuatro pequeños ingresaron al hogar infantil a las 23 horas del jueves.

De relevamientos con fuentes educativas, de salud y los vecinos surgió que los cuatro niños estaban en estado de abandono, según fuentes vinculadas a la investigación.

El director del Hospital de Tacuarembó, Ciro Ferreira, dijo a El País que el niño de 8 años está internado por orden judicial por aparente maltrato.

El médico explicó que el menor tiene "encefalopatía crónica con retardo importante, desnutrición crónica y acuria (delgado y sucio)". Ferreira calificó el estado global del paciente de "abandónico".

Sin embargo, aseguró que "no tiene signos externos ostensibles de lesiones". El director del hospital anunció que le harán exámenes de laboratorio, placas de todo el esqueleto y estudios imagenológicos".

ANTECEDENTES. Éste, como todos los casos de violencia contra niños, llegan al Centro de Atención a la Familia, de la Jefatura de Policía de Tacuarembó. "Ahora se ven más casos porque hay un mayor compromiso social y se denuncia más", dijo la oficial principal Carla Gómez, a cargo de ese Centro.

"Todavía está el mito de que en la casa del otro no me meto, pero ahora la gente está viendo la impunidad de esos casos. Entonces hay un compromiso mayor", explicó la oficial, también abogada.

El 25 de julio pasado se conoció que en Tacuarembó dos niñas de 13 y 14 años, con anuencia de sus padres, eran manoseadas por un hombre mayor de edad. Una de ellas es discapacitada física y mental. Las investigaciones descartaron que haya habido penetración.

El juez letrado de primera instancia de Tacuarembó procesó al hombre por un delito de corrupción de menores. Y a los padres de la niña por "omisión a los deberes inherentes a la patria potestad". En mayo ocurrió un caso similar en Tacuarembó. Un hombre y una mujer permitían que un conocido de 69 años manoseara a su hija de 11. Los tres fueron procesados con prisión. El padre fue asesinado en la cárcel por otros presos.

Gómez dijo que estos dos fueron "casos espejo". Y destacó el trabajo interinstitucional en esta y otras situaciones para ayudar a los menores. La niña discapacitada "estaba en una escuela especial y se le extendieron las clases para darle mayor contención. Las dos hermanas quedaron en la órbita del INAU", explicó.

Esos dos casos llegaron al Centro a través de las Seccionales de la zona. Luego personal del instituto va al barrio, estudia la situación y hace entrevistas con los padres.

También en julio, el centro participó en un caso en la localidad de Cinco Sauces. Un particular denunció que una mujer prostituía a sus hijas. El instituto comprobó que dos adolescentes -hoy de 15 y 16- eran prostituidas por su madre desde los 12 y 13 años. Una de ellas intentó autoeliminarse varias veces. La madre fue procesada el 5 de julio pasado.

i Para denunciar violencia. En Tacuarembó en el Centro de Atención a la Familia por el 0800 81 17

Salto 1: "Sabíamos que vendían la foto, no que iba a Internet"

Participé en tres sesiones de fotos. Un día iba por calle Uruguay (la principal) y me preguntaron si trabajaba y como no lo hacía me prendí. Me ofrecieron para trabajar sacándome fotos pornográficas. Me pagaban $ 800 y como estaba seco, entré", reconoció uno de los adolescentes que fue víctima de la red de fabricación y comercialización de pornografía en Internet, desmantelada en Salto. Hoy tiene 19 pero empezó a sacarse fotos, con los ahora procesados, cuando tenía 17, contó a Turística Radio. "Nos hacían firmar unos papeles en inglés. Sabíamos que vendían la foto, pero nunca pensamos que era para Internet, que cualquiera podía ir a mirar".

Salto 2: "Dijeron que teníamos que sacarnos la ropa lento"

Un día estaba sentado en la plaza con unos compañeros, llegó el tipo y le habló a uno de ellos que ya estaba en eso y me ofreció y... yo, como no trabajaba y venía plata de arriba, dije bueno ta...", contó a Turística Radio otro de los adolescentes utilizado por los pornógrafos procesados en Salto. "Dijeron: `Las fotos tienen que sacárselas con ropa y después se van sacando lentamente la ropa hasta quedar desnudos`", relató el joven. "Nunca pensé... Ahora me arrepiento. Porque... no me importa que se sepa en la calle, pero en mi casa... es una falta de respeto. No sabía que eran para Internet. Sabía que a mis fotos las vendían particular, a un gay".

Salto 3: "Nunca mantuvimos relaciones, eran sólo fotos"

Nos dijo que eran fotos pornográficas... y nos dio un papel para firmar. Pero nunca nos dijo que la cosa era ilegal. Nos daba eso para firmar para disimular que era legal", relató un joven de 18 años a Turística Radio. Cuando empezó a sacarse fotos para la red de pornografía en Salto - ahora desmantelada- era menor, tenía 17. Dijo que no filmó videos. "Íbamos a lugares donde no había gente para sacar las fotos. Por ejemplo, a las canteras y al parque del lago", agregó. Aseguró que nunca mantuvieron relaciones. Sólo eran las fotos. "Nos decían que les mandaban las fotos a sus contactos y nada más... No que las ponían en Internet", aseguró.

Consejo contra la violencia indignado

El Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica declaró ayer su "profunda indignación" ante el tratamiento televisivo de una situación de maltrato y abuso sexual "hacia una niña por parte de un noticiero en horario central".

Ese organismo está integrado por el Instituto de las Mujeres (Inamu), que lo preside, y representantes del Poder Judicial, ministerios de Salud e Interior, Congreso de Intendentes, Administración Nacional de Educación Pública, Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay y la Asociación de Organizaciones Civiles.

En la declaración manifestaron "su profunda indignación ante la forma de dar a conocer el hecho, sometiendo a la niña a una nueva situación de victimización y maltrato, violando la normativa legal vigente internacional y nacional. Todo niño, niña y adolescente tiene derecho a que no se utilice su imagen en forma lesiva ni que se publique ninguna información que lo o la perjudique y pueda dar lugar a la individualización de su persona", agregaron.

Consultada por El País, la directora del Inamu, Carmen Beramendi, señaló que le consultaron a la niña (con la cara semitapada) detalles de abuso sexual que habría sufrido por su padre, ahora preso. "Terminó angustiada, sin poder hablar. Hubo muchas llamadas de personas indignadas", afirmó.

Aseguró que esa niña era identificable y ahora puede ser reconocida, por ejemplo, en su escuela. "Esto es muy serio. Queremos ponerle un freno", remarcó.

En la declaración, el Consejo alertó sobre "las consecuencias nocivas de abundar en detalles escabrosos de los hechos que exacerban el morbo del público y lo alejan de una reflexión crítica y respetuosa

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