RAÚL MERNIES
La revancha clásica quedó en manos de Aguada, que se sobró y aplastó a Goes en cifras de 99 a 76 para así forzar un tercer partido que definirá la serie, el próximo sábado, en el Cilindro.
El partido de ayer fue muy diferente al primer juego de la llave, en el que Goes supo anular el juego de Wendell Gibson en la segunda parte y recuperarse.
Esta vez, Aguada salió pisando fuerte, las referencias y las ayudas fueron sobre el extranjero, que descargó para que Mauricio Trasante y Martín Aguilera se lucieran desde el perímetro.
Cuando Goes cambió su defensa -pasó de zona a hombre- Gibson comenzó a desequilibrar.
Motivado por la llegada de su novia a Montevideo, o no, el extranjero jugó el mejor primer tiempo que un equipo puede llegar a necesitar de un americano. Puso 17 de los 28 puntos de su equipo, le hizo goles a Wilkerson por todos lados y, como si esto fuera poco, cumplió un papel defensivo excelente, anulando por completo al extranjero misionero.
En ese primer tiempo, Aguada estuvo muy bien conducido por Trasante, que leyó muy bien cada una de las ofensivas, atacó rápido el aro cuando tuvo que hacerlo y manejó posesiones largas cuando la situación lo exigía.
Pero las virtudes aguateras no pasaron sólo por ahí. Martín Aguilera repitió lo hecho en el partido anterior y asumió muy bien su rol, tanto en el perímetro cómo en las penetraciones, pero además, anuló a Federico Haller.
El interno misionero había sido el hombre importante del primer juego y esta vez fue el mejor de Goes, pero eso no fue suficiente porque Aguada defendió duro y no perdonó.
El punto de quiebre se dio en el tercer cuarto. Aguada, anímicamente muy superior, hizo lo que quiso en la cancha. Alejandro Francia no se descontroló y fue el hombre experiente que su equipo necesitaba.
Así, de la mano de Gibson que seguía incontenible, los triples de Aguilera y el buen aporte de Germán Cortizas desde el banco, el partido llegó a un extremo tal, que en los momentos de avanzada misionera daba la impresión de que era Aguada el que defendió y no Goes el que arremetía.
Así se igualó la serie. Aguada alcanzó sus metas (bajar el goleo de Goes a menos de 80 puntos, rendir parejo durante los 40 minutos y anular a Wilkerson) y todo se define el sábado.
Ahora sí, se puede decir que hay clásico por el ascenso.