Para Carbo, "la felicidad no se vende"

El copropietario de Relento sigue apostando al Ramírez pese a las tentadoras ofertas

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PABLO NÚÑEZ

En la década del 70 vendió un caballo llamado Terceto (Snow Cry y Terka, por Tártaro) y a los pocos días se arrepintió y le ofreció a quien se lo había comprado un 20% más de lo que había recibido.

"Era un pingo, lo cuidaba Prieto. A la semana de venderlo me di cuenta que me hacía falta el caballo y no la plata. Y eso que la venta fue por 35.000 dólares, que en aquellos años era un platal. Con eso te comprabas un linda casa en Carrasco y te quedaba un resto grande. Lamentablemente me dijeron que su viaje a los Estados Unidos ya estaba comprometido y no lo pude recuperar. Ahí entendí que cuando uno vende un caballo, no sólo vende el animal sino también la felicidad de uno mismo. Por eso digo que no me interesa vender a Relento", contó a modo de anécdota el Dr. Alberto Carbo al ser consultado por una factible negociación del mejor fondista del medio, cuya propiedad comparte con otro "turfman" de ley como Luis Pedro Michelini.

Reconoce que está "cómodo" y que sólo estudiaría una oferta "si fuera muy buena", pero que pese a ello no entiende a aquellos que teniendo un poder adquisitivo importante igual optan por la venta. "En Uruguay hay gente que tiene suficiente dinero como para quedarse con su caballo o llevarlo a correr a Estados Unidos por su cuenta, pero en cambio lo vende. Ese es un punto de vista que todavía no puedo comprender".

POSTURA. Confiesa que por Relento hubo y hay ofertas, pero que ninguna de ellas le llegó en forma directa. "Como siempre digo que no lo vendo, ni hablan conmigo", sostuvo; para nuevamente dejar en claro que no comulga con aquellos que ven al turf como un negocio. "Cuando uno compra un caballo, lo que está comprando es una esperanza y uno tiene que disfrutar esa esperanza, no la puede vender. Yo me pregunto, ¿por qué alguien compra un caballo de carrera si después quiere venderlo? Yo soy más feliz levantando una copa y yendo a cenar con mi familia para festejar un triunfo, que mirando las carreras de los Estados Unidos y diciendo: `ese caballo fue mío`. No seas malo, para eso no tengo caballos. Ellos te dan felicidad y yo ya aprendí que la felicidad no se vende".

A su vez aclara que está dispuesto a indemnizar a su socio y a "adelantar" comisiones a los responsables directos de la campaña de su caballo -"es algo lógico", sostiene- a pesar de no estar de acuerdo con ciertos aspectos: "Antes era diferente. Se le daba la comisión al compositor y al peón y ahora también se le da al jockey, al sereno, en fin, el reparto de plata abarca mucha más gente. Y lo más curioso de todo es que al respecto no hay nada escrito".

Si Carbo mantiene su postura la afición estará agradecida, pues Relento y Super Cat coincidirán en los dos kilómetros del Asamblea de la Florida. "Es peor para el fondista que baja, que para el millero que sube. Pero igual vamos a correr, ya está decidido", aseguró.

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