El ministro de Economía, Danilo Astori, también anunció ayer el aumento de las deducciones para los gastos que se realicen en genética animal y en fosfatos para praderas permanentes que podrán deducirse hasta por 150%.
"Esto es un claro progreso técnico para la ganadería", señaló, al señalar que el beneficio es para facilitar las reinversiones en la agropecuaria.
La Federación Rural, que junto con la Asociación Rural del Uruguay habían pedido al Ejecutivo que en el marco de los cambios a la reforma tributaria se tomaran en cuenta las inversiones en genética animal y en fertilizantes fosfatados, por lo que aplaudieron estos anuncios ayer.
"Es un reclamo atendido y la verdad, teníamos la duda de que el proyecto que partió del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, fuera atendido por el de Economía y Finanzas", admitió Miguel Bidegain, vicepresidente de la Federación.
Las dos medidas llegan en "un momento de análisis, una vez cerrado el ejercicio de reforma tributaria en el sector rural".
Los productores y la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias (Opypa) se encuentran embarcado en una revisión de los impactos de la reforma tributaria en el sector.
Las gremiales están analizando los topes por los cuales se pasa a tributar por Irae y el de Irae ficto, porque "en la medida que el agro tiene buenos valores internacionales, cualquier empresa cifra mucho y está pasando los topes vigentes.", señaló Bidegain.
Más medidas. "En los próximos días le vamos a estar sugiriendo alguna otra medida a Economía", dijo Bidegain, sin querer profundizar más en el tema. "La inversión en genética es vital para el desarrollo del país", agregó.
Por otro lado, recordó los campos uruguayos son deficitarios en fósforo, "por eso la aplicación de fertilizantes fosfatados tiene una repercusión inmediata en la producción de forrajes para el ganado", explicó el gremialista.
En materia de genética ganadera se beneficiará a las herramientas de mejoramiento genético que estén garantizadas a través de pruebas adecuadas según había anunciado la Opypa. En este marco se incluyen las inversiones en reproductores, semen y embriones.
Los beneficios alcanzan a los productores que tributan IRAE por liquidación.