En sus primeras declaraciones públicas tras su renuncia a la Jefatura de Gabinete, Alberto Fernández dejó más claros los motivos que lo llevaron a alejarse del Gobierno.
"Sentí que no tenía sentido seguir en un lugar donde me costaba sostener lo que yo pensaba. Creo que en este momento, sinceramente no estoy ayudando. Es más lo que complico que lo que ayudo, y por eso al decisión", confesó el ministro saliente en un reportaje con radio 10.
MAS CAMBIOS. Consultado por la posibilidad de que su paso al costado genere más cambios en el Gobierno, aseguró: "No creo que tengan que renunciar el resto de los ministros y tampoco tomé la decisión para complicarle la vida a Cristina, sino para facilitársela. No dio nombres y tampoco se refirió a la situación de secretarios fuertemente cuestionados, como Guillermo Moreno y Ricardo Jaime.
No obstante, enseguida se expresó en términos similares a los de su carta de renuncia que se conoció ayer. "Hay que sobreponerse, seguir y escuchar. Creo que mi renuncia fue un poco para eso, para poder escuchar". Y reafirmó: "Entendí que lo mejor era decirle a la Presidenta que lo mejor era que encarara una nueva etapa".
"Estamos en un momento difícil y hay que salir adelante. El país tiene una gran presidenta, a la cual han sometido a debates incomprensibles, tales como el caso de la valija y el tema del campo, añadió en el mismo sentido.
Ayer, en el texto con el que comunicó oficialmente su decisión, Fernández había asegurado que su dimisión tenía como "firme propósito" de "facilitarle" a Cristina Kirchner "la selección de sus equipos de trabajo".
HALAGOS POR DOS. Pese al reconocimiento de que su margen de maniobra en el Gobierno se vio seriamente acotado en los últimos tiempos, Fernández no ahorró en elogios ni hacia Cristina ni hacia Néstor Kirchner.
Estos cinco años no fueron en vano. Siento que fui un actor en un tiempo en el que las cosas cambiaron para bien. El gobierno de [Néstor] Kirchner fue excepcional. Siento que pude trabajar y que me dejó hacerlo, se despachó sobre el ex presidente.
Los halagos a la Presidenta no se quedaron atrás. Por Cristina siento un cariño entrañable. Es una mujer de una inteligencia singular, con una particular capacidad para ver lo que otros no ven, afirmó.
Cuando se le preguntó por la posibilidad de que su renuncia haya enojado a los Kirchner, sostuvo: Creo que lo van a entender. Enseguida, añadió. En estos años fui muy feliz. Siento la enorme satisfacción de haber acompañado a dos grandes presidentes.
La Nación / GDA