JORGE SAVIA
¿Y ahora? Sí, por aquello tan conocido en el deporte -y en la vida misma- de que "lo difícil no es llegar, sino mantenerse", cabe la pregunta de qué será de la invicta uruguaya Christian Namus, después de haberse coronado campeona mundial juvenil de peso superligero de la Asociación Internacional de Boxeo de Mujeres (WIBA) como consecuencia de su contundente triunfo por KOT al 1` 50`` del primer round ante la mexicana Perla Hernández Campa.
Es decir, tanto la trascendencia de la victoria como el valor y significado del título alcanzado, son absolutamete inobjetables, empezando porque "Chris" no apabulló a un "paquete", a un "bagayo": aunque 10 centímetros más baja, "La Potranquita" figura en el 18° lugar del ranking mundial general -no juvenil- de la WIBA, dentro del cual Namus, precisamente, ascendió del 13° al 10° lugar a raíz de la victoria lograda el sábado pasado.
De ahora en más, o ya mismo, si acaso, lo trascendente es diagnosticar dónde, en qué escenario, está parada nuestra compatriota y, no sólo hacia dónde apuntan quienes manejan su trayectoria, sino cómo piensan llevarla hacia adelante; al fin y al cabo, que de eso se trata: que no ocurra con lo que pasó en fútbol con el 70%, tal vez, de la generación de futbolistas celestes que en 1997 -de la mano de Víctor Púa- obtuvieron el vicecampeonato mundial en Malasia.
En tal sentido, y también por aquel dicho popular de que "lo primero es lo primero", los empresarios Juan María Vanrell y Sebastián Amaya, ya han establecido los contactos internacionales necesarios para que el próximo 13 de setiembre, "El Bombón Asesino" reaparezca en el Palacio Cr. Gastón Güelfi para defender su flamante corona ante la estadounidense Tawnyah Freeman, que en el marco del ranking mundial de la WIBA -general, no juvenil- le está "respirando en la nuca" a la uruguaya.
Esto es: la idea es llevar a Namus despacio, sin prisa pero también sin pausas, y sin "hacerle la escalera" con "bolsas de papa" que, en definitiva, son "pan para hoy y hambre para mañana".
Prueba de esto último es que Freeman, nacida en Fort Smith, estado de Arkansas, tiene 35 años y un palmarés de 8 peleas ganadas y 5 perdidas, ante mayoría de rivales que llegaron invictas al momento de enfrentarla.
Ese, pues, será el primer paso, en el marco de un micro enfoque de lo que le espera a la invicta compatriota; ahora, con una visión más macro, si se trata de ver el bosque y no sólo el árbol, entonces el gran objetivo a largo alcance -si no la destronan antes- es la actual campeona mundial de peso superligero de la WIBA, que es la serbia Deusica Yancovich y ha desarrollado toda su carrera en Brasil, pues nació en la ciudad de Jagodina pero se encuentra radicada en San Pablo.
El récord de "El Camaleón" como le llaman a "Duda" es impresionante: 11 peleas ganadas, 5 por nocaut, ninguna derrota y ni siquiera un empate; pero, atención, que así como también hay trayectorias muy interesantes de las 9 boxeadoras -dos francesas, una danesa, una noruega, una panameña, tres estadounidenses y una ucraniana- que separan a la campeona del mundo de la uruguaya, hay también un par de rivales comunes, que han enfrentado a ambas, de lo que surgen algunos datos que no son como para dejar de lado.
Concretamente, la pupila de Ramón Barrero venció a las argentinas Silvia Fernanda Zacarías y Guillermina Fernández por puntos en sendos fallos unánimes, mientras que la serbia también las superó: en el primer caso, con una decisión dividida (59/57, 59/56 y 58/58), y en el segundo, por nocaut en el cuarto asalto.
Quiere decir, pues, que el camino que tiene por delante Chris Namus para intentar llegar al título máximo no va a ser fácil; pero, si acaso, es como le dijo el sábado pasado el presidente Tabaré Vázquez al "Bombón Asesino" al comunicarse con la boxeadora -en medio de la transmisión de VTV- desde el ring side al vestuario: "Está bien pensar en un título mundial, pero no todo tampoco pasa por lograrlo". O por conseguirlo cuanto antes, rápido. El trayecto es una escalera al cielo y saber elegir los peldaños es, quizá, la forma de llegar a lo más alto.