La calificadora de riesgo, Standard & Poor`s (S&P) elevó ayer de B+ a BB- la nota de la deuda uruguaya, que ahora se ubica a tres escalones del grado inversor. Así, Uruguay ahora se ubica un escalón por encima de Argentina, algo largamente reclamado por el gobierno.
Además, la calificación de los bonos -que no solo mide el riesgo de default, sino también el riesgo de recupero en caso de que se produzca el mismo- pasó de BB- a BB. En ambos casos la perspectiva es estable.
En el equipo económico, la noticia no sorprendió, ya que se entendía que desde hace tiempo debería haber subido la nota. Incluso se considera que la calificación aún no refleja lo que si está mostrando el mercado cada vez que el país hace una operación de manejo de deuda, dijeron fuentes de Economía a El País.
Hoy en día, la deuda uruguaya se transa casi de manera similar a la brasileña, que tiene grado inversor, pero estaba igual que Argentina que está en default y no emite en los mercados internacionales.
El analista para Uruguay de S&P, Sebastián Briozzo dijo ayer a El País que Argentina tiene una nota de B+ con perspectiva "negativa" y que observando "los vínculos entre las dos economías", se consideró que se "podía hacer esa distinción", entre la nota de un país y otro.
Briozzo destacó el "manejo prudente de la economía y de los pasivos" que ha realizado Uruguay y que el peso de los depósitos de no residentes es menor que en los `90".
Por eso, "Uruguay está mejor parado que antes", frente a una posible crisis argentina.
En el comunicado que emitió S&P señaló que la suba de las calificaciones "está respaldada en las menores vulnerabilidades económicas" y "el compromiso de las autoridades con políticas macroeconómicas prudentes".
La calificadora afirmó que "Uruguay ha alcanzado elevados niveles de crecimiento económico con una inflación moderada dentro de un contexto de cuentas fiscales equilibradas y solamente leves déficit de cuenta corriente".
Pese a los logros que respaldan la suba de la nota, "la calidad crediticia seguirá limitada por una economía todavía pequeña", con bajo nivel de inversión y dependiente de commodities.
El País consultó a Briozzo sobre el deterioro del resultado fiscal de los 12 meses cerrados a mayo (déficit de 1% del PIB, cuando el gobierno prevé 0,4% del producto) y este respondió que lo ve "como una señal de atención, pero no de preocupación".
Agregó que "todos los países de la región han tenido que pagar un costo fiscal" por las presiones inflacionarias.
Para Briozzo, el país deberá "mantener niveles bajos de déficit fiscal o equilibrio".
BONOS. El operador de Rospide Sociedad de Bolsa, Andrés Escardó dijo a El País que la noticia impactó positivamente en la cotización de los bonos uruguayos. El precio de los títulos subió "modestamente, sin verificar grandes ganancias", dijo.