Elegante y con bolsas de compras copó una joyería en el Shopping

| Violento. A una de las tres empleadas le dio un culatazo en la cabeza

GUSTAVO TRINIDAD

"Qué raro un comercio así solo", le dijo una clienta a un hombre que bajaba del nivel superior de la joyería Revello, en Montevideo Shopping. "Me dejaron todo para mí", contestó el hombre y agregó antes de salir: "Están arriba, ya la van a atender".

Ese fue el diálogo entre la clienta y el delincuente que copó ayer el local de joyas Revello en el primer piso del Montevideo Shopping Center.

La acción del delincuente causó sorpresa por la osadía y la violencia con que actuó: a una de las empleadas del comercio la hirió en la cabeza con un culatazo del arma que empuñaba.

Eran las 14.30 horas cuando el hombre entró al local de Revello. Es una hora de baja afluencia de público en la que incluso muchos empleados aprovechan para tomarse su hora de descanso y almorzar.

El hombre estaba bien vestido y llevaba varias bolsas de compras del shopping para disimular su condición. Preguntó sobre distintas alianzas, averiguó precios y se fue. No pasaron 15 minutos cuando había regresado, tras haber confirmado que el panorama era propicio para sus objetivos.

"A mí me llamó la atención un hombre que llegó caminando rápido y entró directamente a la joyería. Me llamó la atención porque no parecía de paseo, como la mayoría de la gente que viene acá", comentó una empleada que trabaja frente al comercio asaltado.

El delincuente dentro del local cerró la puerta. Dos de las empleadas almorzaban en el nivel superior.

Primero hizo subir también a la empleada que estaba abajo. La mujer de 23 años se puso muy nerviosa y el delincuente le dio un culatazo en la cabeza para que se callara. Luego las amordazó a todas con una cinta y les ató las manos.

Así tomó el dinero de la caja y varias alhajas que estaban en un exhibidor. Cuando una clienta entró, estaba arriba y al bajar le dijo que la iban a atender y salió. La mujer escuchó los gritos arriba al tiempo que una de las empleadas lograba liberarse.

Ésta salió corriendo a dar aviso a la guardia de seguridad del centro comercial, pero el delincuente ya había logrado abandonar el shopping por una puerta que está a menos de 15 metros de la joyería asaltada.

A través del Servicio 911 se montó un operativo que incluyó a las seccionales 5ª, 9ª y 10ª y de Investigaciones, que intentaron cerrar las distintas salidas de la zona, pero al momento continua prófugo.

Esperado. Los policías estiman que otro delincuente lo esperaba afuera, posiblemente en una moto, para sacarlos rápidamente del lugar. La empleada fue atendida por una emergencia médica y trasladada al Sanatorio del Banco de Seguros de donde fue dada de alta ayer a las 19 horas. Hoy se le realizará tomografía computada para descartar lesiones internas.

Ahora los investigadores de Hurtos Rapiñas estudian los registros de las cámaras de seguridad donde el copador, que actuó a cara descubierta, quedó filmado. Además se manejan las descripciones aportadas por las empleadas y la clienta. En el lugar también trabajaron los funcionarios de Policía Técnica que hallaron indicios en los exhibidores y otros objetos que el delincuente tocó. Fuentes policiales indicaron a El País que el delincuente sería el mismo que ha cometido varios atracos a comercios de Pocitos y que en este sentido estaría identificado. También se realizarán chequeos en las casas que realizan Compra y Venta de alhajas y objetos de oro ya que no descartan que en algún momento el rapiñero intente colocarlas.

Se trata de un tipo de mercadería que, hurtada, no resulta fácil a los ladrones venderla si no la tienen colocada de antemano.

Otras fuentes consultadas por El País apuntaron que este hecho es aislado en el Montevideo Shopping, asegurando que hace 9 años que no se registraba un incidente similar.

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