BAGDAD | AGENCIAS Y
EL PAÍS DE MADRID
El candidato demócrata a la Presidencia de EE.UU., Barack Obama, llegó ayer a Irak para constatar en el terreno la situación, contactarse con autoridades locales y de su país y de paso, acallar las críticas sobre su inexperiencia internacional.
Este último punto, reiterado por su rival republicano para las elecciones de noviembre, John McCain, es para muchos el principal motivo del viaje que comenzó el sábado en Afganistán, al que llamó el frente principal de la "guerra contra el terrorismo", calificó las condiciones de "precarias" y "urgentes", y donde propuso reforzar con entre 7 mil y 10 mil soldados las fuerzas desplegadas.
La visita de Irak es la primera que realiza Obama a ese país tras un rápido paso en enero de 2006. Tiene lugar en el momento en que la violencia está en sus niveles más bajos desde el comienzo, en marzo de 2003, de la invasión liderada por Estados Unidos, a la que entonces se opuso.
En esta ocasión, Obama reiteró a los mandos estadounidenses y a las autoridades iraquíes su plan de retirar las tropas de su país en un plazo de 16 meses, si asumiera la presidencia en enero de 2009.
Este plan está en sintonía con el del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien es partidario de que las tropas estadounidenses abandonen su país antes de que finalice 2010.
"Esperamos que en 2010 las tropas de combate se hayan retirado de Irak", dijo el portavoz oficial del primer ministro, Ali Al Daddagh. Esta declaración precisa otra hecha el pasado fin de semana a la revista alemana Der Spiegel y que generó gran controversia en EE.UU.
Maliki dijo a esa revista que respaldaba el calendario de retirada de Obama. Esa entrevista desató las iras de la Casa Blanca - que se ha negado a un cronograma de retirada de tropas, misma postura que defiende el candidato McCain -, que reclamó urgentemente una aclaración. El vocero del premier iraquí acusó al semanario de haber confundido la frase de Maliki traducida por el intérprete oficial. Pero la prensa estadounidense, que accedió a la grabación hecha por Der Spiegel, comprobó la concordancia entre lo dicho y lo traducido.
De esta manera, el candidato demócrata queda en una posición mucho más cómoda dentro de su país para defender el repliegue, pese a los éxitos que está teniendo la nueva estrategia militar puesta en marcha desde hace año y medio por el jefe de las tropas norteamericanas en Irak, David Petraeus.
Arribo.
Sin especificarse la agenda de Obama en Irak, por motivos de seguridad, éste llegó en la madrugada de ayer en medio de una polvareda levantada por los vientos abrasadores del verano en Bagdad.
Aterrizó en el aeropuerto cercano al extenso Campo Victoria, donde el mando estadounidense tiene sus instalaciones centrales en los palacios y jardines que ocupó el recinto presidencial del otrora mandatario Saddam Hussein.
Obama y los dos senadores estadounidenses que lo acompañan -Chuck Hagel y Jack Reed- no hicieron declaraciones públicas y acudieron de inmediato a las conversaciones programadas, incluso con el comandante en jefe de las fuerzas de Estados Unidos en Irak, el general David Petraeus. Con este último, Obama realizó una inspección aérea de Bagdad.
Petraeus respondió con un "eso depende", a la consulta periodística sobre la viabilidad de un plan de retiro de las tropas en 16 meses. Nadie ignora que su voz será fundamental para definir cualquier cuestión sobre una retirada.
El aspirante demócrata fue visto cuando se dirigió a un encuentro con el primer ministro Nuri al Maliki en la Zona Verde, el fortín en Bagdad que alberga a las oficinas del gobierno iraquí y las embajadas.
Tras Irak, Obama se reúne hoy con el rey Abdallah II en Jordania, mañana irá a Israel, y continuará su gira por Alemania, Francia y Gran Bretaña.
La cifra
4.100 Cantidad de soldados estadounidenses que han muerto en Irak desde el inicio de la guerra, en marzo de 2003. Hoy hay 146 mil militares desplegados.
Mccain
A diferencia de Barack Obama, el candidato republicano John McCain visitó ocho veces Irak desde que la guerra comenzó en 2003. "Este viaje representa una gran oportunidad para que Obama reconozca los méritos alcanzados, una gran oportunidad para reconocer que su criterio (sobre la actual estrategia de EE.UU. en Irak) era equivocado". Quien será el rival del senador afroamericano por Illinois en las elecciones del 4 de noviembre le reprochó a Obama haber "anunciado su estrategia para Afganistán e Irak antes de partir en misión hacia esos países". McCain también habla de reducción de tropas, pero sin poner plazos.
Los habitantes no creen tanto en "el cambio"
BAGDAD | SALAM FARAJ, AFP
El candidato demócrata Barack Obama dice representar "el cambio". Entre esta postura, está la presencia estadounidense en Irak. Pero los habitantes de este país árabe expresan sus dudas sobre el poder del postulante afroamericano para cambiar su destino.
Los diarios de la capital iraquí guardaron silencio sobre la visita del senador negro por el Estado de Illinois. La televisión estatal también se abstuvo de mencionar el viaje de Obama.
Los iraquíes, angustiados por la necesidad de sobrevivir en un país agotado por una mortífera dictadura, años de sanciones internacionales y la ocupación extranjera, tienen pocas esperanzas de que se registre un cambio en la política norteamericana.
"La política estadounidense no cambiará con el cambio de presidente", afirmó Abu Alí, de 43 años, que vende cigarrillos en el gitanesco barrio chiita de Ciudad Sadr, donde hasta hace poco se registraban violentos combates entre milicianos y tropas norteamericanas.
"Los jefes militares siguen sus propios planes y políticas, y yo no creo que el presidente estadounidense pueda cambiar sus decisiones", agregó.
El senador demócrata también aseguró que no tenía intenciones de mantener bases en Irak, pero que examinaba la posibilidad de una presencia "residual" para combatir a los efectivos de Al Qaeda y entrenar al ejército iraquí.
"Que gane Obama u otro, eso no cambiará la política de EE.UU.", sostuvo Gafur Rashid, un profesor de 45 años de Kirkuk. "No creo que un presidente norteamericano esté en posición de retirar a las tropas estadounidenses de Irak, porque Estados Unidos actúa para proteger sus intereses en la región", agregó.
Para muchos iraquíes, la campaña militar -que costó más de US$ 500.000 millones a los contribuyentes norteamericanos- fue lanzada porque Estados Unidos quiere controlar las gigantescas reservas petroleras iraquíes. En ese sentido, Obama no hará nada para atacar los intereses de su país.