Madrid
La organización armada independentista vasca ETA lanzó ayer una nueva ofensiva contra intereses turísticos españoles, colocando varias bombas de escasa intensidad cerca de playas de Cantabria (Norte). No dejaron víctimas y provocaron daños menores.
Una llamada en nombre de la organización armada había sido recibida previamente por los bomberos, informando de la localización de los artefactos. Las zonas afectadas fueron inmediatamente evacuadas.
Dos de las bombas estallaron en el Paseo Marítimo de la playa de Laredo, dañando la barandilla de la avenida y la caseta de los guardavidas. Las otras dos explotaron en Noja, una en la playa y la otra en un campo de golf.
Las playas de Laredo y Noja, situadas prácticamente a medio camino entre Santander (Cantabria) y Bilbao (País Vasco), son muy frecuentadas por los veraneantes españoles. Sin embargo, ayer por la mañana estaban casi desiertas a causa del mal tiempo.
El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, condenó estos atentados, asegurando que "en España, la mejor forma de asegurarse una estancia en prisión es ingresar en ETA". Asimismo, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), en el poder, deploró "una vez más, que ETA ataque a todos los ciudadanos".
ETA ha realizado en el pasado este tipo de campañas de atentados cerca de zonas turísticas, importante motor de la economía de España, segundo país más visitado del mundo después de Francia. Las explosiones se han concentrado en el litoral mediterráneo. El último atentado de la organización vasca data del 4 de julio. AFP