GUILLERMO ZAPIOLA
Dos de los Beatles han muerto, pero la leyenda permanece y crece. La vigencia del mito se refuerza cuando se sabe que ya se encuentra en proceso una nueva película dedicada a John Lennon.
El UK Film Council acaba de acceder a la financiación parcial de Nowhere Boy, un proyecto cinematográfico sobre los primeros años de Lennon, basado en un libro (Imagine This: Growing Up With My Brother John Lennon) escrito por su media hermana, Julia Baird.
El proyecto está siendo desarrollado por el guionista Matt Greenhalgh, ganador de un Bafta por su trabajo para la elogiada Control (2007), biografía del enigmático Ian Curtis, del grupo Joy Division, y las circunstancias que lo empujaron al suicidio a los 23 años. Al principio, Greenhalgh vaciló antes de aceptar escribir sobre Lennon. "No quería tener que ver con otra película sobre músicos. Pero luego lo pensé dos veces. En realidad, Lennon está más allá de la música. Está más allá de todo", ha dicho el escritor en una entrevista concedida al periódico británico The Guardian.
Greenhalgh agrega: "Por otra parte, los comienzos de John tal como los cuenta Julia en su libro son muy ilustrativos para entender a este legendario genio. Vi el drama de inmediato, las mujeres en su vida, los hombres que no estuvieron, el nacimiento del rock`n`roll, todo ello configurando la mente de un adolescente brillante. Sin toda esa historia, nunca habríamos tenido a los Beatles. ¿Pueden imaginarse eso?".
COMIENZOS. Los seguidores de Los Beatles probablemente ya lo saben, pero no está de más recordar que John tuvo una infancia complicada. Nacido en Liverpool el 9 de octubre de 1940, su padre fue un marinero mercante (Alfred Freddy Lennon) que rara vez estaba en casa. Concretamente, se encontraba en alta mar cuando John nació.
Quien sería músico pasó sus años de infancia con su madre Julia Stanley, bebedora y promiscua, que tuvo incluso una hija fuera del matrimonio a la que dio en adopción. Cuando los padres de John se separaron le plantearon al pequeño que eligiese con cual de ellos quería quedarse. El futuro Beatle eligió a su madre, pero no estuvo mucho tiempo con ella. La mujer continuó viviendo una vida desordenada, y su hermana Mimi vino al rescate: decidió que Julia (quien a su juicio estaba "viviendo en pecado") no estaba en condiciones de ocuparse de su hijo, y quiso hacerse cargo de él.
Fue Mimi quien enseñó a John los primeros acordes en un viejo banjo del abuelo de éste. John creció escuchando discos de Little Richard, Chuck Berry, Ray Charles y Buddy Holly, durante unos años estudió en la escuela de Bellas Artes, y al cumplir los quince tuvo que elegir entre la pintura y la música. Como se sabe, optó por esta última. En 1956 conoció a otro muchacho que, al igual que él, solamente se sentía a sus anchas con una guitarra en las manos: James Paul McCartney. Juntos formaron su primer grupo amateur, The Quarrymen, dando los primeros pasos hacia el nacimiento de la leyenda.
Cuando John tenía diecisie-te años supo que su madre había muerto atropellada por un automóvil, una pérdida de la cual, se afirma, nunca se repuso del todo. La recordaría en una balada que escribió diez años después (Julia) y en su primer álbum en solitario (Mother).
Julia Baird ya había escrito en 1989 un libro sobre John titulado John Lennon, My Brother, que conoció incluso una versión castellana (John Lennon, mi hermano). El nuevo libro que la inminente película adaptará salió en 2007 y es una suerte de ampliación o complemento del anterior.
Julia es licenciada en Filología Francesa y ha trabajado como profesora de francés en Chester (Reino Unido). En declaraciones de prensa ha dicho que su intención al escribir sobre su medio hermano y su vida familiar fue "reivindicar algunos aspectos de la vida de John". Según ella, hay una serie de clichés periodísticos sobre el excepcional músico que merecen ser rectificados.
Baird se manifiesta en contra de "la imagen estereotipada de John Lennon el huérfano, carente de amor maternal y procedente de familia obrera. Era necesario llenar el hueco familiar de mi hermano, sus raíces y su infancia al margen de su vida como estrella del rock, sin hacer una cruzada".
Julia ha dicho que más que escribir la biografía de Lennon, lo que intentó fue llevar a cabo una suerte de homenaje a su madre, Julia Stanley, y un intento de demostrar que la infancia de John Lennon transcurrió en un ambiente familiar parecido al de tantos niños británicos de clase media durante la posguerra. "Nuestra familia no era excepcional. Cada uno ha procurado vivir su vida de manera independiente. A pesar de las tragedias nos mantenemos unidos, y John creció en ese ambiente", sostiene.
PERSPECTIVAS. También trata de evitar ser considerada "una oportunista" que quiere lucrar con el recuerdo de su famoso medio hermano. "No quiero hacer una carrera de esto", afirma Baird, "aunque en Estados Unidos el recuerdo de John Lennon está vivo y podría continuar escribiendo. Hay quien piensa que tengo afanes de protagonismo y que pretendo facturar a costa de la figura de mi hermano, pero necesito continuar mi vida de todos los días".
Cuando se le pregunta a Julia por un "recuerdo particular" de su hermano, el momento que considera "irrepetible", evoca: "Pienso en la época en que comenzaba su escalada a la fama. Viajaba mucho con él y todo era un enorme lío, inconsciente y feliz. Después comenzó su alejamiento. Desde que alcanzó el éxito". Ya se ha escrito sobre "el precio de la fama".
Hay una entrelineada veta de dolor en alguna de las declaraciones de Baird: "Quizá se haya inflado la imagen de mi hermano. Le trajeron de la nada, situándole en un altar para idolatrarlo. En mi libro no pretendo desvelar ninguna intimidad y es posible que mi visión sea absolutamente positiva, sin incidir en sus defectos. Pero no he pretendido analizar el carácter de John, sino situarle en su entorno familiar".
RECIBIENDO UNA DISCULPA
Hace algunos meses Julia Baird, hermanastra de John Lennon, volvió a ocupar los titulares de los diarios cuando el embajador de Israel en Londres, Ron Prosor, viajó a la ciudad de Liverpool, para ofrecerle personalmente disculpas en nombre de su gobierno por haber prohibido la actuación de los Beatles en su país en 1965, por considerarlos "un peligro para la juventud".
Llegado a esa ciudad inglesa el diplomático entregó a Baird una carta de la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, dirigida a los Beatles sobrevivientes y a los parientes de los fallecidos, en los que se señala: "No cabe dudas de que fue un gran error impedir a personas como ustedes, que moldearon la mente de una generación, venir a Israel y actuar ante jóvenes de este país que los admiraron y continúan admirándolos"
Por otra parte, la misma misiva fue enviada a los parientes de George Harrison así como a Paul McCartney y Ringo Starr, entregada a través del director del Museo de Los Beatles en Liverpool, Jerry Goldman.