JORGE SAVIA
"Fue una pelea muy intensa de entrada; le di una oportunidad más a la mexicana, pero estaba muy sentida, por eso paré el combate. La chica uruguaya es muy potente y tiene brazos muy largos".
Las palabras del experiente árbitro argentino Jorge Basile son un extracto fiel de cómo y por qué Christian Namus se consagró campeona mundial juvenil de peso superligero al ganarle por nocaut técnico a Perla Hernández Campa al 1` 50`` del primer round.
La invicta compatriota -que figura en el 13° lugar del ranking general de la World International Boxing Association- aprovechó y capitalizó "su" oportunidad, lo que no es fruto de un mero oportunismo, aunque parezca un juego de palabras: ante un Palacio Peñarol repleto como jamás había estado en las veladas pugilísticas disputadas desde hace 45 años a esta parte, Namus no sintió el miedo escénico que hubiera sido entendible que sufriera ante la imponencia ambiental que caracterizó a la trascendental instancia.
Miles de papelitos de colores salpicando el aire. Banderitas con el sol y las nueve franjas agitándose frenéticamente en todo el estadio. Fuegos artificiales emergiendo desde los cuatro rincones del cuadrilátero. Micrófonos. Grabadores. Cámaras. Fotógrafos apostados "como moscas" -y como antes- en torno al encordado. Transmisiones en directo de televisión y media docena de radios. El himno uruguayo y el mexicano. El Presidente de la República -que es fanático del boxeo- y personalidades y figuras de todos los ámbitos sentadas en el ring side. El rugido visceral que -también como antaño- volvió a emerger con cada golpe neto y como la lava de un volcán desde las oscuras entrañas de las populares. Nada de eso "abatató" o "ató" a la locataria. Al contrario: independientemente de lo que hiciese su rival, "El Bombón Asesino" salió a hacer "su" pelea, a atacar con firmeza y precisión, imponiendo su mayor potencia y alcance de brazos -como señaló Basile- en la larga distancia, que era la que no le convenía a Hernández Campa, que presuntamente iba a procurar meterse en la pelea corta, ya que es casi 10 centímetros más baja que la uruguaya.
Esa actitud mental y aptitud técnica, más allá de lo que significó la casi nula resistencia que pudo oponer la mexicana, es clase: en la presentación más crucial e importante que tenía desde que se hizo profesional, fue en la única que ganó antes del límite, en forma más concluyente y fácil.
La pueba está. La gente no se detuvo -como ocurre a veces ante desenlaces similares- a quejarse de que, en suma, vio poco y nada. Gritó. Aplaudió. Disfrutó. Y no por una simple muestra de nacionalismo: la producción boxística de "Chris" Namus fue, en definitiva, tan impecable como apabullante.
Es decir, la uruguaya salió "a tirar" golpes con tal determinación y precisión que, prácticamente, no erró ni una mano. Tuvo una efectividad extraordinaria e, incluso, impensable, al extremo que el mismísimo empresario Juan María Vanrell concluyó "disgustado": "¡No se puede creer! ¡No la vi! ¡Antes de empezar la pelea fui al baño y cuando volví ya había terminado!"
Es que, además de campeona mundial juvenil, "Chris" Namus es lo que le metió por docena a la mexicana en 1`50`` de combate: ¡flor de bombonazo!
La cifra
6 peleas tiene Christian Namus como profesional; ganó 5 por puntos y una por K.O.T.: la del sábado pasado ante la mexicana Hernández Campa.
Entre las cuerdas
¿YO? ¡ARGENTINO!
Además de los uruguayos Aníbal Andrade y Enrique Vales, fue jurado el argentino Juan Carlos Palmieri.
SIGUE INVICTO
Richard Vidal mantuvo su invicto al vencer por puntos en decisión unánime al argentino Lucas Damián Molina.
CANTÓ UN GALLO
El gallo uruguayo Cristian Torres le ganó por puntos en fallo unánime al argentino Carlos Alberto Rodríguez.
¡Alto! ¡no va más...!
La mexicana estaba con la vista perdida, tambaleante, y el árbitro argentino Jorge Basile le contó hasta 8; luego le dio el pase para que siguiera peleando, pero al 1` 50`` del 1er. round, la abrazó y paró definitivamente el combate.
Con una escopeta
El árbitro Jorge Basile ponderó los "brazos largos y potentes" de Namus que, salvando las distancias, es como Carlos Monzón: para su categoría, es muy alta, y eso le permite tirar verdaderos "escopetazos" sobre sus rivales.
Un "saludo" cordial
Christian Namús salió a pelear con gran determinación y con sus golpes "hizo saludar" a "la Potranquita" Perla Hernández Campa, cuya "colita de caballo" flameó igual que una bandera al viento en varias oportunidades.
Una banda presidencial
El presidente de la República, Tabaré Vázquez, subió al ring, le alzó la mano a la ganadora y le colocó el cinturón que la consagra como campeona mundial juvenil de peso superligero de la World International Boxing Association (WIBA).
¡Vamo`...! ¡vamo` arriba la celeste...!
Christian Ariadna Namus nació el 3 de octubre de 1987 en Montevideo, vivió en La Teja, ahora reside en Pocitos, detuvo sus estudios tras culminar el ciclo secundario y en el futuro puede trocar su idea inicial de recibirse de médica forense por la de ser profesora de educación física.