CANELONES | PATRICIA MANGO
Infiltrados en carreras de caballos, los delincuentes averiguaban vida y obra de productores de la zona rural de Canelón Chico, Tala, San Ramón y Sauce. En cuatro meses cometieron una docena de copamientos.
La Policía de Canelones capturó a tres, pero libró captura para dos más. Los detenidos fueron procesados en el fin de semana.
Dos de los integrantes de la banda estaban prófugos, uno de la cárcel de Salto y otro del Penal de Libertad.
En todos los casos actuaron encapuchados, entre las 22 y las 3 de la mañana. Abordaban a sus víctimas en el patio y los ingresaban a punta de revólver, hacia el interior de la vivienda. Es la misma banda que la semana pasada se tiroteó con un chacrero, al que hirieron en un brazo. Dos de ellos también fueron baleados.
La zona de las rutas 6 y 7 eran las elegidas por la banda. "Había una seguidilla de hechos todos muy bien planificados", informó a El País el comisario Jhonny Trías de la Dirección de Investigaciones. Las denuncias eran parecidas y el aspecto físico de los delincuentes también. Los ladrones infiltraron integrantes de la banda en carreras de caballos y así fueron recabando toda la información que precisaban, desde los horarios hasta el grado de riqueza que podían tener las potenciales víctimas. Un hombre vinculado a las carreras por su trabajo de comercio de animales, fue el que aportó los datos sobre los delincuentes infiltrados.
Allanamientos. Los policías hicieron tres allanamientos en casas de Piedras Blancas. Sus dueñas culparon a los hombres de haber traído cosas hurtadas en copamientos ocurridos en Tala, Sauce y Canelón Chico. Dos hombres cayeron en el procedimiento: Vitermo Lima, con antecedentes por hurto, abigeato, rapiña y receptación, y su compinche Nelson Fredy Sosa Naim, con antecedentes por hurto, lesiones y usurpación. Ambos fueron procesados por copamientos y hurtos especialmente agravados en grado de tentativa con un delito de violación de domicilio.
Finalmente Miguel Ángel Benítez, que permanecía en el Hospital Pasteur, recibió la misma imputación que sus secuaces. Sufrió graves heridas en cuatro dedos de una mano cuando se tiroteó con un productor en camino de Los Agrimensores, en el límite de Canelones y Montevideo.
En aquel momento Benítez fue a San Bautista a atenderse y dijo que habían intentado rapiñarlo. La Comisaria local, María Romero, notó el engaño y avisó a Investigaciones. Su hermano, que lo acompañaba, fugó.
Los dos hombres que están siendo buscados son Jorge Omar Morales, alias "el rengo" o "chueco". Tiene antecedentes por tentativa de homicidio y homicidio, y está fugado de la cárcel de Salto desde el 13 de agosto de 2007. El otro es Zelmar Iris Pintos Silva, conocido como "rico" o "Mac Pato". Tiene antecedentes por rapiña con privación de libertad y está fugado del Penal de Libertad.