Descartan beneficios fiscales a empresas que congelen precios

| Opción. Avanza posibilidad de usar fondos de devolución de impuestos

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El País

G. PÉRGOLA Y R. SOSA

El gobierno no está dispuesto a acceder al pedido de la cadena del trigo de recibir beneficios impositivos como condición para estirar hasta fines de agosto el acuerdo de congelamiento de precios que vence el 31.

Por otro lado, a nivel de los ministerios de Economía y Ganadería se analiza "cadena por cadena" la posibilidad de que algunos sectores agroexportadoras colaboren para moderar los precios de los alimentos mediante modificaciones al régimen de devolución de impuestos que vence en agosto.

El ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, dijo ayer a El País que "las políticas activas" que aplicará el gobierno "no van a ir por el lado de tributar menos" (como pidió la cadena del trigo), sino que buscarán alternativas como préstamos blandos o planes de producción o inversiones.

Agazzi fue optimista sobre el futuro de los precios del trigo que, según manifestó, vienen bajando "lo que hace que no estemos sometidos a la tensión de hace un tiempo".

En la reunión que mantuvieron el miércoles los privados con representantes del Ejecutivo -de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), y de los ministerios de Economía y Ganadería- estos plantearon la disposición de mantener los acuerdos por los que se congelaron algunos precios, solamente si el gobierno mejora las condiciones operativas de las empresas, afectadas por el creciente costo de combustible y energía eléctrica, sumado a los ajustes salariales.

Concretamente pidieron reducciones para el pago de aportes patronales, otras excepciones tributarias y mayores controles sobre los productos derivados del trigo importados desde Argentina, donde están fuertemente subsidiados

"Hay que buscar otras herramientas de la economía que no sean la simple y tan manida exoneración de impuestos. Los empresarios siempre ven la solución a sus problemas con que el Estado deje de recaudar", enfatizó Agazzi.

"Hay empresarios que en realidad quieren pagar menos impuestos, pagar menos salarios y que se les consiga mejores precios internacionales", sostuvo el ministro.

En la lista que los privados presentaron en la reunión se pedía la contemplación para la exoneración temporal de IVA a la harina -de 10%-, la exoneración de aportes patronales, que se culmine con el registro de existencias de granos, un mayor combate al informalismo (que se ubica entre el 40% y 50%) y que se trabe el ingreso de productos farináceos subsidiados desde Argentina.

La carga impositiva del agro está en el orden del 7% del Producto Bruto Agropecuario (PBA) mientras que en el conjunto de la economía la presión tributaria es del 22%. "El agro paga muy poquitos impuestos", enfatizó Agazzi, mientras explicó que las políticas deben ir por el lado de la "inversión, préstamos o planes de producción".

Como contrapartida Agazzi reconoció que también existen sectores que generan la propuesta "dentro de la cadena y no dependen de lo que les regale otro", dijo en alusión a los pedidos de algunos sectores, mientras que elogió al sector lácteo y arrocero como ejemplos de buena integración.

CADENA POR CADENA. Sobre la posibilidad de buscar mecanismos que permitan subsidiar algunos alimentos de la canasta básica a través del sobre ingreso que genera el sector agro exportador, Agazzi reconoció que se estudiará caso por caso.

"No estamos adoptando posiciones genéricas. Seremos pragmáticos según la cadena", remató. Aclaró que no habrá una posición ideológica para adoptar medidas como si "se está a favor o en contra de los subsidios, de los impuestos o las retenciones".

Agazzi afirmó que el mecanismo del sector lácteo (donde las plantas industrializadoras aportan $ 0,06 a un fondo por litro de leche que reciben de los productores para subsidiar el precio de la leche al consumo) es bueno pero no es aplicable a otros sectores.

"Este sistema no es aplicable para la cadena del trigo ni tampoco para el maíz, ya que mayoritariamente es de consumo interno".

impuestos. En agosto termina el actual régimen de devolución de impuestos indirectos a la exportación y en las oficinas estatales se analizan fórmulas que apunta a contar con más fondos para subsidiar la producción o el precio de alimentos.

Una idea manejada por el subsecretario de Ganadería, Andrés Berterreche, fue la de redistribuir el beneficio de la devolución de impuestos en otros sectores de la cadena.

Fuentes de Ganadería indicaron que en productos como el trigo o el arroz el beneficio de la devolución llega a los productores.

En el sector en que siempre se vio una mayor puja es en el cárnico en el que desde algunos ámbitos se ha dicho que el beneficio queda directamente en manos de los frigoríficos y no del productor.

Trigo: habrá que importar menos

En la reunión del miércoles la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) dio a conocer los datos oficiales, todavía no publicados, sobre existencia de trigo. Esos datos bajaron las previsiones de importación desde Argentina o el mundo, que meses atrás se pensaba que podría superar las 100.000 toneladas. Según los datos aportados por los técnicos la importación sería equivalente a un mes o mes y medio de molienda. Esto es, entre 35.000 y 50.000 toneladas.

Los técnicos estimaron el costo que tendría el trigo argentino "puesto" en los molinos que estarían cerca de US$ 380 o menos. Los molinos fijaron el último precio de la harina con un precio de trigo promedio de US$ 380. En las semanas posteriores al acuerdo de precios, los molinos llegaron a pagar US$ 450 la tonelada aunque cayó en forma relevante.

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